- Historia y evolución del traje de chaqueta femenino, una prenda que sigue siendo tendencia
- Así lo han llevado las estrellas a lo largo de la década
El traje de chaqueta femenino o tailleur es una de las piezas atemporales del armario de la mujer, una especie de hoja en blanco en la poder construir multitud de estilismos. La versión femenina del traje pantalón tiene su origen en el sastre inglés John Redfern, que diseñó en 1885 el primer modelo para la princesa de Gales, aunque su forma distaba mucho de la silueta que conocemos hoy día.
En los años 30 y 40, algunas pioneras como Marlene Dietrich o Katherine Hepburn ya jugaban a mezclar masculino y femenino adoptando lo que, hasta ahora, era el uniforme por excelencia de los hombres.
En los años 40, la moda estaba marcada fundamentalmente por las restricciones de la posguerra, por lo que los modelos eran discretos; de faldas rectas, cinturas entalladas y hombros pronunciados. En 1947, el modisto Christian Dior trajo de nuevo la alegría de vestir con su silueta New Look (así bautizada por la editora Carmel Snow) en la que se usaban hasta 70 metros de tejido para confeccionar una falda corola. Escotes balconet, cinturas de avispa y hombros suaves culminaban la nueva silueta, extra femenina y exhuberante.
Lauren Bacall, en los años 40 con un traje de estampado pata de gallo y complementos a juego.
Audrey Hepburn en el rodaje de Sabrina, con traje de cintura de avispa.
En esta propuesta de moda recargada y un tanto exigente para las mujeres (las formas no eran lo más favorecedoras para la libertad de movimientos), la siempre rebelde Coco Chanel no se sentía de todo cómoda y en su búsqueda incansable de funcionalidad, creo su mítico tailleur: un elegante dos piezas compuesto por una chaqueta recta y fluida y una falda a la altura de las rodillas, que permitían estar impecable durante todo el día sin renunciar a la comodidad, simplemente cambiando los accesorios del día a la noche. Su creación se erigiría pronto como epítome de la elegancia atemporal y arrasaría no sólo en Europa, sino también en EEUU, donde sería rápidamente adoptada y reproducida convirtiéndose en el uniforme de la mujer burguesa.
Coco Chanel con su típico dos piezas
Jackie Kennedy con el que, posiblemente sea el traje más famoso de todos los tiempos, el que lució el trágico día de la muerte de JFK.
Romy Schneider en el rodaje de Boccaccio '70 con un precioso traje azul celeste de Chanel.
Anouk Aimée, en su casa de Roma con un dos piezas de Chanel.
Brigitte Bardot, con traje pantalón y gafas de estilo retro, en 1966.
Twiggy, con traje de raya diplomática de estilo masculino y mocasines.
Bianca Jagger, en 1979, con traje pantalón blanco.
Sofía Loren, con traje de cuadros y camisa con lazada, en los años 70.
En 1966 Yves Saint Laurent daría un nuevo golpe de efecto con su colección 'Le Smoking', en la que reversionó el clásico masculino, reivindicando el papel de la mujer en la sociedad. A partir de ese momento, tendríamos una nueva alternativa (radicalmente cool y sofisticada) para vestirnos en los eventos de etiqueta.
Pricilla Presley, con traje en tonos neutros en los años 80.
Lady Di siguiendo la moda de los 80.
Charlotte Rampling, en 1982 con traje de chaqueta y falda midi.
En 1983, la moda imperante era de nuevo excesiva, al igual que cuando Coco Chanel creó su tailleur en plena ebullición del New Look y la moda frufrú. Esta vez, la maison francesa con Karl Lagerfeld al frente, reinterpreta sus propios códigos sin miedo, combinando el traje con pañuelos, cadenas doradas, sombreros a juego y camelias en la solapa. Un fastuoso estilo lady like en consonancia con l'air du temps del momento.
En la misma década, Giorgio Armani se convertía en el impulsor del power dressing, diseñando el que sería el uniforme de los 'yuppies', no sólo de hombres sino también de una legión de mujeres trabajadoras que por fin accedían a los círculos de poder. La mujer 'poderosa' se calzaba sus zapatillas para cruzar la ciudad y se subían en sus taconazos al llegar a la oficina. Así lsa veríamos en la película Armas de Mujer.
Julia Roberts, con traje de chaqueta de estilo masculino, en 1990.
El estilo 100% 'noventero' de Fran Fine en The Nanny, junto con Joan Collins.
Winona Ryder, combinándolo con calcetines blancos.
Junto a la figura de 'preppy' conjuntada de pies a cabeza, también surgiría el minimalismo relajado y casual que conjuntaba camisetas blancas y zapatillas con el clásico traje pantalón.
Cindy Crawford, con un look típico de la década.
Gywneth Paltrow, con traje de terciopelo, que luego volvería a estar de moda.
Los cuadros tartán, en el traje de Clueless que ya forma parte de nuestro imaginario 'fashion'
Hillary Banks, siempre bien 'trajeada'.
Carolina de Mónaco, con traje de Chanel en la boda de los Reyes de España.
Diane Keaton con levita y bombín, en 2004.
Angelina Jolie, embarazada e impecable en total black.
Carlota Casiragui con total look Chanel en la coronación del Príncipe Alberto de Mónaco.
Carla Bruni, como Primera Dama en El Elíseo y un estilo claramente inspirado en Jackie Kennedy.
Chloe Sevigny en 2011, con traje masculino y sandalias rojas.
Mélanie Laurent, con traje de tres piezas blanco.
Kate Moss, luciendo estilo 'tomboy' en 2011.
En la actualidad, las propuestas van desde el oversize minimalista y en tonos neutros, ecos de Céline, a los estampados de Chloe, los de terciopelo y acampanados o los de colores 'soft' y vibrantes. Sin olvidar nunca el clásico smoking. Las vidas del traje son infinitas.
Cate Blanchett en el Soho, con mangas superlativas.
Olivia Palermo, con traje fluido en tonos neutros.
Susan Sarandon, con traje y 'escotazo' (que trajo polémica) en 2016.
Veronika Heilbrunner, en 'baby blue'.
Natalia Vodianova, con un elegante dos piezas.
Zendaya es asidua al traje sastre y siempre sabe darle un toque original.
Mónica Belucci, 100% estilo masculino con smoking Dolce & Gabbanna.
Julianne Moore, en vibrante rosa.
Isabelle Huppert, siempre fiel al traje pantalón.
Amal Clooney, la perfecta 'working girl'.
Gala González, con traje y 'cropped top'
Ana Blanco Canalejo es redactora de Redes Sociales y contenidos de moda. Tras licenciarse en Sevilla, se especializó en Moda y Lujo en universidades de Madrid, París, y Londres (Saint Martins School of Arts). Con 9 años de experiencia en el sector de la moda y la comunicación, adora el arte, la moda y ‘todas las cosas bonitas’. Su tiempo transcurre entre trenes de Sevilla a Madrid, fotos de Pinterest y los biberones de su hijo.