Qué te voy a contar de ayer. Por no repetir lo que ya sabes, apagón, incertidumbre y sí, en muchos, muchísimos casos, al menos en Madrid, tocó volver caminando a casa desde el trabajo. Yo no vivo lejos, pero lo suficiente como para que no sea algo que me plantee hacer a diario. Pero no quedaba más remedio. Mi amiga Carmen me dejó sus zapatillas (porque yo llevaba tacones kitten) y me dispuse a recorrer los 8 kilómetros que separan mi casa de la redacción. Portátil en la mochila y a por ello. Y lo que yo agradecí ayer a Carmen por sus zapatillas.
Unas Adidas Originals preciosas, que además, me resultaron claves en comodidad para llegar a casa cargada, achicharrada de calor y agotada, pero con los pies a salvo. Y vi a más mujeres como yo, de entre 40 y 50 años con las mismas zapatillas.
Se trata del modelo de zapatillas Adidas Originals Runfalcon 5, pensadas para correr, pero increíbles para caminar. Se trata de un modelo extremadamente cómodo porque por su tejido y diseño se convierten en las mejores para andar, lleva una entresuela Cloudfoam que hace la pisada mejor, es un modelo transpirable y lleva la suela Adiwear. Las que yo llevaba encima negras con la suela azul, una pasada ya solo a nivel de estética.
Mi recorrido a casa duró casi 2 horas, tiempo en el que sin móvil, ahorrando batería y bajo el sol puede fijarme en las personas que como yo volvían a sus casas caminando. Y muchas mujeres de 40 y 50 habían elegido las mismas zapatillas Adidas que me había dejado mi amiga.
Ya me las he comprado, porque, ojo, cuestan 39,99€. Hubiese pagado el doble por ellas, porque me salvaron ayer de llegar con los pies destrozados.
Y sin embargo tras 8 kilómetros caminando, no diré que estaba como nueva, pero casi, porque estas Adidas Runfalcon me sujetaban el pie y no me hicieron pasar más calamidad que la del propio apagón incomunicada.
Gracias Adidas, y gracias Carmen.
Este modelo también lo ví bastante

Paula Llanos es Jefa de moda en ELLE.es. Licenciada en Periodismo en la Universidad Pontificia de Salamanca, con experiencia en prensa escrita, radio y televisión pero con total vocación digital. Desde el año 2000 (18 años) en internet, en prensa femenina 13 años y 10 años en Elle.es Adicta a la moda, las compras e Instagram. Experta en crear necesidades e identificar prendas y accesorios con una sola foto y en hacer titulares con juegos de palabras.