"Sabía que no podíamos organizar un gran desfile, que tendríamos que inventar otra cosa, así que se me ocurrió la idea de un pequeño desfile que bajara las escaleras del Grand Palais y pasara bajo unos arcos de flores. Como una celebración familiar, una boda...", comentaba Virginie Viard marcando toda la línea creativa de esta importante presentación en sociedad de la colección de Alta Costura Primavera-Verano 2021. Y efectivamente, como si se tratase de una boda familiar, el desfile se ha convertido en pura emoción y sentimiento.
Un desfile que en absoluto hubiese estado en el imaginario colectivo ni en el de Virginie, antes de que el coronavirus llegase y la pandemia transformase todo. Y podemos decirlo, sí, que no todo tiene que se pesimismo y negatividad, que gracias a la pandemia, hemos podido asistir al desfile más vibrante de la Maison. Y hemos llorado, sí, inevitablemente hemos llorado al ver un desfile tan bonito, tan solitario, tan diferente y posiblemente tan histórico.
Las invitadas, que se contaban con una mano, sentadas con muchísima distancia, las musas de Chanel: Penélope Cruz, Marion Cotillard, Carlota Casiraghi, Lily-Rose Depp, Vanesa Paradis...
Y cuando ha aparecido la novia, hemos vuelto a llorar, para que esconder que la música, el ambiente y en general la sensibilidad que respiraba todo, nos ha hecho querer cerrar los ojos y dejarnos llevar. Pero los hemos mantenido abiertos, para poder ver la maravilla de diseño nupcial de Alta Costura de Chanel, desfilando mientras sonaba ‘Be my baby’ de Linda Ronstadt. Una canción que nos lleva a nuestra adolescencia, cuando 'Dirty Dancing' convirtió la versión de Las Ronettes en casi el himno de la película.
"Me encantan las grandes reuniones familiares, cuando se reúnen todas las generaciones. Es tan cálido. Este es el espíritu de Chanel hoy en día. Porque Chanel también es como una familia", ha subrayado Virginie Viard. Y efectivamente, así nos hemos sentido, como parte de esa reunión familiar en torno al desfile de Alta Costura de Chanel en el Grad Palais de París.
Gracias Chanel. Gracias Virginie. Y por supuesto gracias también al fotógrafo, cineasta y diseñador gráfico holandés Anton Corbijin. Disfruta de este desfile como lo hemos hecho nosotras.
Le gusta la fotografía, hacer collages, las series y las películas y por supuesto, viajar. Carmen Bejerano es redactora jefe de ELLE.es, donde lleva trabajando 16 años. Se licenció en Periodismo en la Universidad San Pablo CEU y, desde las prácticas, ha desarrollado su carrera en medios digitales. Necesita probar cualquier novedad de belleza que salga, Instagram no tiene secretos para ella y la ropa le pierde. Dice que algún día hará détox digital y le encontrarán en una isla perdida, pero nadie le cree.