Antes de nada tengo que decir que este es un truco que sólo he compartido con mis mejores amigas, hasta hoy, que he decidido contarlo aquí. Y es que vais a ser muchas las que os identifiquéis conmigo, porque aunque las marcas se empeñan en prendas para llevar sin sujetador, yo no quiero. Que no digo no puedo, porque nadie me lo prohíbe, pero no me gusta. Y no sólo hablo de que no tengo ya el pecho como lo tenía hace años, sino que no me resulta cómodo. Y sí, aunque lo de no llevar sujetador está muy en auge, reivindico mi derecho a llevarlo.

Pero se me une otro inconveniente, que tengo poca espalda, un pecho no excesivamente grande pero si, una 95 D. Y esto para confesar que los sujetadores tipo bandeau sin tirantes, no me sujetan, se me van escurriendo y al final me siento más incómoda que sin llevarlo. Y he probado de todo, estrechar el contorno con un imperdible, con una goma de pelo... Y bueno, pues una chapuza. Y además es que si lo llevo con prendas con la espalda abierta, si ya los cierres de corchetes quedan feillos, estos apaños como que NO.

Y entonces llegó el día que, por casualidad, como suelen suceder estos trucos mágicos, di con la solución a mis dos 'problemas' de golpe. Me fui de viaje a la playa y sí, me olvidé los sujetadores en casa, así que me tocó llevar siempre la parte de arriba del bikini (en ese momento llevaba el típico de triángulo de cordones para atar). Y resulta que me sujetaba perfecto (más que nada porque lo regulo yo atando más fuerte) y me daba igual que se me viera debajo de la ropa. Ahí estaba la prenda que yo necesitaba. Mi truco cuando llevo prendas que dejan la espalda al aire es ponerme este tipo de tops de bikini (sólo cambio el color y el tipo de copa):

De Tezenis

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Tezenis
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Tezenis

De Oysho

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Oysho

De Women'secret

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Women'secret
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Women'secret

De Zara

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Headshot of Paula Llanos

Paula Llanos es Jefa de moda en ELLE.es. Licenciada en Periodismo en la Universidad Pontificia de Salamanca, con experiencia en prensa escrita, radio y televisión pero con total vocación digital. Desde el año 2000 (18 años)  en internet, en prensa femenina 13 años y 10 años en Elle.es Adicta a la moda, las compras e Instagram. Experta en crear necesidades e identificar prendas y accesorios con una sola foto y en hacer titulares con juegos de palabras.