Francia está de moda; este es su mes, después de las apasionantes elecciones, con la rivalidad con España en la Eurocopa y, en apenas dos semanas, los Juegos Olímpicos que la convertirán en el centro del mundo. Más allá de las clásicas París, Niza, Burdeos... nuestros vecinos tienen muchos destinos por descubrir que son mucho más económicos. Vamos, que cumplen nuestra trilogía favorita: buenos, bonitos y baratos.

Estas cuatro ciudades que te presentamos a continuación figuran entre las ciudades más económicas de Francia. Como siempre ocurre en el país galo, en cada una se da una agradable combinación de cultura, gastronomía, buen estilo de vida y modernidad. Son ideales para un viaje de verano -si aún no tienes planes- o si estás ya pensando en una escapada de otoño.

Saint-Étienne

saint etienne ayuntamiento, francia
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Como alternativa o complemento de la vecina Lyon, esta ciudad del departamento del Loira es perfecta para un viaje corto; antaño villa industrial y capital del carbón se ha reciclado para encontrar una estética más moderna. Saint-Étienne ha cambiado por dentro y por fuera aunque mantiene un casco histórico lleno de encanto, con su Ayuntamiento, su Bolsa de Trabajo o la Prefectura. No te pierdas la Ciudad del Diseño, monumento de la Unesco, en torno al diseño de moda, de objetos, gráfico... porque la ciudad, lo verás en cada rincón, es un hervidero de creatividad. Por la noche acércate al antiguo barrio de Saint-Jacques, con sus casas del siglo XIII y sus bistrós y cafés donde terminar la jornada con una copa de vino.

Perpignan

perpignan francia
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Si vives en Barcelona, es perfecta para una escapada porque está a muy poca distancia en coche, bien comunicada en tren y, además, la capital de los Pirineos Occidentales es la más catalana de las ciudades francesas. Perpignan es una ciudad de espíritu mediterráneo (sus plazas, el ambiente bullicioso y hospitalario, las palmeras, la cercanía al mar), con un urbanismo un poco caprichoso (cuidado con conducir por las estrechas calles del centro). Fue una villa clave en el Reino de Mallorca, como atestiguan edificios como el Palais des Rois de Majorque (s. XIV) o la Loge de la Mer (la loja), pero su rica historia nos ha dejado otros monumentos interesantes: el gótico Ayuntamiento, el Castillet (su edificio más conocido) o la catedral. Y si te gusta el arte, no dejes de ver el Museo Hyacinthe Rigaud, con una notable colección de arte gótico catalán y de pinturas modernas (Maillol, Picasso…). para reponer fuerzas, sorpréndete con el giro francés a las especialidades catalanas como la bullinada, la escalibada de legumbres o los escargots a la catalana.

Limoges

estacion de tren de limoges, francia
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Seguramente Limoges te suene de las porcelanas que, desde hace siglos, han enamorado a reyes, mandatarios, curiosos, ricos, no tan ricos y amantes de la artesanía en general. Pero es una ciudad de rico patrimonio cuya visita debe empezar por sus magníficos Halles centrales, los mercados cubiertos, un precioso ejemplo de la arquitectura del hierro decorado, cómo no, con azulejos de porcelana. El corazón de Limoges está lleno de preciosas casas con listones de madera, que contrasta con la arquitectura modernista de su famosa calle Jean Jaurès. Saca tu cámara de fotos para inmortalizar las mansiones de la famosa Plaza del Temple, con sus galerías porticadas y sus terrazas; quizás sea el momento de tomar algo antes de visitar la impresionante catedral gótica (que se tardó en construir seis siglos). Por supuesto, no dejes de visitar la estación de tren Benedictine (en la imagen), considerada una de las más bellas de Francia.

Mulhouse

plaza mulhouse, francia
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Seguramente no habías oído hablar de ella, pero esta población de la Alsacia de casi 120.000 habitantes te sorprenderá por su modernidad, sus museos y su patrimonio: es la típica joya oculta que no dejarás de recomendar. La cercanía de Mulhouse a Suiza y Alemania explica su mezcla de culturas y arquitecturas y la capacidad de reinventarse en toda su historia: de ciudad medieval a villa industrial. Sus barrios sorprenden con sus edificios de vidrieras, detalles renacentistas, fábricas rehabilitadas como nuevos espacios... Si te gusta el motor, no debes de perderte la Colección Schlumpf, con 400 coches; si te gusta la moda, descubre a una de sus muchas creadoras textiles y adquiérele algo a mano y, por qué no, prueba las especialidades alsacianas, como el chucrut y el vino en una taberna tradicional.

Headshot of Begoña Alonso

Begoña Alonso es experta en ocio, cultura y estilo de vida, coordinando la sección de Living en Elle.es desde hace más de seis años. Llevar la sección de Living supone que lo mismo escribe un reportaje sobre las mejores series de terror de Netflix, que un artículo de viajes y lunas de miel, un perfil de una activista feminista o un listado de los mejores libros de la historia que tienes que leer. 

Siempre suele decir que la vida no le da para todo: libros, agenda, música, ocio, cine, series, plataformas de streaming (Netflix, Amazon, HBO, Disney+, Filmin, Movistar+, Apple TV+…), maternidad, televisión, feminismo, viajes, cultura, ‘lifestyle’, motor, tecnología… Pero es capaz de llegar a todas partes para ofrecer siempre los contenidos más actuales e interesantes. 

Begoña Alonso se licenció en 1999 en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, pero cuenta casi con 30 años de experiencia en la profesión. Se estrenó en medios locales como Huelva Información o Las Provincias, pasó por radios vecinales haciendo programas de cine y luego aterrizó en el mundo del papel, en medios como La Razón, Maxim o Reporter. 

Tras 9 años dedicada al ‘branded content’, Begoña lleva una década en ELLE, el mismo tiempo que ha transcurrido desde que consiguiera el Premio 20 Blogs por ‘The Best of the 80s’, un blog de música de los 80, una de sus pasiones. También adora las películas de boda y se pasa más tiempo planificando viajes que llevándolos a cabo, pero eso es otra historia.