Se habla mucho de los jefes tóxicos pero 9 de cada 10 personas a las que se les pregunta, han lidiado con alguien tóxico en el trabajo y en más de la mitad de estos casos no se trata de un jefe, sino de un empleado o de un compañero. Y si tenemos en cuenta que en el trabajo es donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, si no sabemos gestionarla, esta situación se puede convertir en una verdadera pesadilla.

Es un gran acierto comparar esta situación con meter una manzana podrida en un bol lleno de fruta. Al estar en contacto con las otras, la que está podrida irá pudriendo poco a poco al resto de piezas. En el ámbito laboral, pasa exactamente lo mismo. Tener cerca alguien tóxico te intoxica, te contamina, te va dañando a ti.

Características del empleado tóxico

  • Una de las características más comunes que suelen compartir estos perfiles es que hablan mal de los jefes y probablemente también de algún compañero. Depende de su cargo, si hay alguien que se les ha cruzado, pueden emprender una travesía de la que no se detengan hasta que consigan que esa persona en cuestión pierda su trabajo. “O ella o yo”, puede que lleguen a decirte.
  • Están constantemente hablando mal de sus jefes con el resto del equipo, malmetiendo y buscando así que cada vez sean más los que se suban a su barco. Les encanta formar dos bandos en los que el jefe siempre es el malo y jamás se valora nada de lo que este haga.
  • Quejas constantes. Son personas a las que parece que todo les vaya siempre mal. Todo son problemas, Viven en la queja sin descanso. Eso también interfiere en el bienestar del resto porque tener alguien cerca a quien nunca nada le va bien y que se ahoga en un vaso sin agua, tarde o temprano te desgasta y te genera un nivel de hartazgo considerable.
  • Humillan. A menudo se trata de personas que pueden humillar a los más vulnerables, pueden hacerles daño, hacerles llorar, destruir su autoestima y que acaben pensando que no sirven para nada, sin que sientan ni padezcan lo más mínimo. Tienen una falta de empatía y de compasión absolutas.
  • Falsedad. Suelen ser muy, muy falsos. Cobardes. Inseguros. Toda esa rabia que escupen criticando y tratando mal a los más indefensos, luego la enmascaran con una gran actuación cuando les interesa o les conviene. Ante los jefes, rara vez serán sinceros y dirán lo que piensan. Al contrario, en estos casos los jefes suelen pensar que esta persona está muy contenta, muy implicada y muy entregada. Si pudieran verla por detrás, no darían crédito alguno.
  • Mentirosos / Desleales.También suelen ser personas que mienten y buscan la forma de sacar dinero sin merecerlo, no deja de ser una manera de robar, pero al carecer de unos valores basados en la honestidad y la lealtad, no les tiembla el pulso para destruir a quien haga falta o para sacar todo el dinero que puedan. Se inventan problemas físicos para que les den una baja, etc…

En definitiva, debemos tener muy claro que las personas tóxicas no siempre están al mando y no siempre son las que tienen el poder dentro de una empresa. Hay muchos eslabones y estos individuos dañados pueden estar en cualquier parte. Lo importante, como siempre digo, es que seamos capaces de identificarlos para que no nos arrastren, para que no nos contaminen ni nos manipulen.

Tratemos de buscar siempre personas armoniosas, personas luz, personas que hablan, que si algo no les va bien lo comunican, que si algo les molesta tratan de arreglarlo, personas que tratan a todos con respeto y personas que son bondad.