Simon Sinek es conocido por anteponer la confianza en la formación de equipos de alto rendimiento a las altas competencias para hacer un gran trabajo. Habiendo trabajado con los Navy SEAL (los equipos Tierra, Mar y Aire de la Armada de los Estados Unidos), recuerda cómo seleccionaban a quien pese a no ser el que mejores aptitudes laborales tenía, era digno de confianza, antes que a quien tuviera un alto rendimiento pero no lo fuera.

Frente a estos criterios de selección, la mayoría de empresas tienen muchas métricas para medir el desempeño, mientras que las disponibles para medir la confiabilidad son mínimas o nulas.

La importancia de la confiabilidad

“Las empresas analizamos y evaluamos parámetros como el engagement, la satisfacción, la productividad, etc., pero también evaluamos a nuestro talento a través de programas de desarrollo, formación, proceso de selección inicial, con evaluaciones de desempeño y conversaciones de carrera, los cuales nos hacen tener un mapa de talento actual. Todos estos inputs nos hacen leer a nuestros empleados y poder poner planes de acción a lo que corresponda alineando la estrategia de la compañía con los parámetros importantes de la misma”, explica Sara Álvarez, Talent Acquisition Manager del Grupo Adecco.

"Si alguien no es de fiar en equipo, puede impactar directamente en el ambiente"

“Hoy en día, tenemos que evaluar la actitud en cada una de nuestras personas e intentar tener un clima adecuado para el día a día. Tenemos que conocer cuáles son sus inquietudes, objetivos, su ruta de desarrollo y ayudarles en cada paso. Es cierto que los equipos se componen de gente diversa, cada uno con su personalidad, formación, experiencia y momento de vida, pero es importante tener una cultura y un objetivo común. Si alguien no es de fiar en equipo, puede impactar directamente en el ambiente, en la productividad y en el engagement. Siendo difícil la situación, no podemos hacer que dure en el tiempo y tenemos que intentar tomar la decisión más correcta y construir sólidas relaciones profesionales basado en la colaboración, honestidad, proactividad y creatividad, que ayudarán al éxito en común”, añade.

Los problemas de la oda a la (hiper) productividad

Aunque la salud mental cada vez se sitúa más en el centro de los debates de trabajo, la productividad sigue siendo en la mayoría de los casos clave en las empresas. Sin embargo, ¿realmente es siempre la hiper productividad la clave del éxito?

"Los extremos de la productividad atentan contra el bienestar mental del individuo"

“En absoluto, es todo lo contrario. La hiper productividad aleja a la persona de su bienestar, y cuando no es capaz de reconocer las señales, incluso puede terminar en ansiedad o depresión. Es necesario mantener un equilibrio de trabajo y descanso. Me he encontrado en mis mentorías con directivos y líderes que sienten culpa al tener un día libre, con problemas para conectar con el ocio o permitirse estar desconectados. Incluso hace muchos años, yo era una de ellas. Sentía que mi valía estaba ligada a mi trabajo y en vacaciones creía que “no era nadie”. Por eso, los extremos de la productividad atentan contra el bienestar mental del individuo. Al estar en constante movimiento para avanzar y conseguir objetivos, nos olvidamos de todo lo que hemos logrado, vivimos ocupados en el futuro y nos perdemos el momento presente. Si una persona sólo piensa en terminar tareas, su vida no tiene sentido, porque dejará de encontrar alegría si siempre está al límite”, responde Alejandra Duarte, profesional en productividad.

trabajador productivo pero tóxico
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El mito del trabajador productivo

Beatriz Coleto, Coordinadora del Área de Consultoría Social de Vivofácil, enfatiza la importancia de recordar que el éxito de los equipos no se define sólo por los resultados cuantitativos y la hiper productividad. “El éxito llega indudablemente con el desarrollo del potencial de las personas que forman los equipos y las organizaciones. Por lo tanto, el foco y esfuerzo lo debemos poner en mejorar el bienestar en todos los ámbitos de las plantillas, facilitando servicios que fomenten la conciliación, la atención profesionalizada en el ámbito de la salud emocional, y en cubrir las necesidades del día a día”, dice.

Productividad VS confiabilidad

El equipo de Simon Sinek se pregunta si no es más fácil trabajar con alguien en quien se puede confiar. ¿Acaso elegirías trabajar con una persona que es muy buena en lo que hace pero que no muestra respeto ni honestidad hacia los demás?

"Medir la confianza de un equipo es básico, tanto como se hace, por ejemplo, con las ventas"

“La confianza es una cuestión de prioridad estratégica dentro de una organización. Un equipo sin ella, no llegará a conseguir sus objetivos comunes, porque entran variantes como ocultar información, falta de respeto entre los miembros, complacencia, sobrecarga del equipo, etc. En este momento, el error de las empresas es hacer un evento esporádico al año para motivarlos o incentivarlos. Medir la confianza de un equipo es básico, tanto como se hace, por ejemplo, con las ventas. Y esto se debe a que forma parte del desarrollo profesional de todos los empleados y, a su vez, mientras más confiados se encuentren, mejor van a rendir en el trabajo”, dice Alejandra Duarte, creadora de Productivity School.

Por una oficina sin toxicidad laboral

Si una empresa opera sin confianza, el crecimiento y el éxito no serán sostenibles. Un equipo de alto rendimiento es una colección de las habilidades, talentos y conocimientos de sus miembros, y únicamente puede funcionar si confían los unos en los otros. Las personas que trabajan a destajo y que tienden a precrastinar pueden resultar, de hecho, tóxicas para el equipo. “Las consecuencias de tener personas tóxicas en el grupo es que impacten en el resto generando situaciones complicadas o aumentando sentimientos en el equipo como inseguridad, angustia, estrés, etc. Es clave acudir a nuestra inteligencia emocional para no amenazar el rendimiento ni el ambiente, por lo que es clave también la capacidad de la gestión de las emociones, la empatía y el diálogo”, asegura Sara Álvarez, Talent Acquisition Manager de Grupo Adecco, que subraya la relevancia de la actitud para trabajar en un entorno estable y garantizar la consecución del objetivo.

trabajador productivo pero tóxico
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Por qué trabajar a destajo no es bueno

Beatriz Coleto, Coordinadora del Área de Consultoría Social de Vivofácil, dice que es imprescindible velar por un ambiente laboral que propicie los buenos hábitos, el trabajo en equipo y la participación en igualdad de oportunidades. “Igual que las personas con actitud positiva generan valor en los equipos de trabajo y motivan a la mejora continua de los resultados, las personas con actitudes negativas generan entornos hostiles, que pueden derivar en la pérdida de personas que verdaderamente son valiosas para las organizaciones. Por ello es importante contar con recursos internos que nos permitan identificar a las personas que generan situaciones contrarias a la cultura de la empresa y que ponen en riesgo el buen ambiente laboral”, explica.

"El papel de un líder es promover la confianza dentro del equipo"

Por ello, resulta imprescindible contar con un liderazgo que estructure y desarrolle un plan con buenas herramientas para evitar caer en un ambiente tóxico que generará dudas, inestabilidad y falta de confianza en la organización. “El papel de un líder es promover la confianza dentro del equipo, y para ello es necesario que cuente con ciertas habilidades de gestión emocional con el fin de que sea capaz de involucrar a esa persona”, dice Alejandra Duarte, que expone tres claves que se pueden aplicar inmediatamente para crear un ambiente de confianza dentro de un equipo:

  1. Que cada miembro del equipo entienda cuál es el rol de sus compañeros.
  2. Conocer cuál es la prioridad y los objetivos que tienen los otros miembros.
  3. Involucrarlos a todos en la toma de decisiones con total transparencia y equidad.

“Si una empresa se queda sin líder de equipo, se pueden proponer alternativas. Por ejemplo, que otro directivo asuma esas funciones temporalmente, incluso personal del departamento de recursos humanos o una persona que tenga el talento de liderar. Lo importante es que no haya incertidumbre y que el equipo pueda seguir ejerciendo sus tareas”, dice como broche final.

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Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.