Cada relación es un mundo. Lo sabemos. Igual que sabemos que lo que a una pareja le funciona, puede que a otra no, debido a la manera de ser de cada uno de sus integrantes. Pero aun así, tras la observación y el análisis de numerosas parejas que sí funcionan y otras que claramente no, podemos darnos cuenta y afirmar con bastante certeza que un indicador de que la relación tiene más probabilidades de mantenerse viva con el paso del tiempo, es que sean dos personas emocionalmente inteligentes.

Las relaciones emocionalmente inteligentes son aquellas que han incorporado en su forma de relacionarse, una dinámica que impide que sus pensamientos y sentimientos negativos sobre el otro (que sin ninguna duda, aparecerán en todas las parejas), sean más grandes que los positivos. Aquellas parejas que de manera habitual y generalizada buscan la comprensión y el respeto hacia su compañero, tendrán muchas más probabilidades de éxito, es decir, de ser más felices dentro de su relación y de sentir que esta les satisface y llena de verdad.

No se trata de no discutir, no olvidemos que las discusiones no necesariamente dañan el matrimonio o la relación. Se trata de que en la base de nuestras discusiones y momentos de tensión haya siempre comprensión y respeto.

Características de las parejas emocionalmente inteligentes:

  • Conocen las heridas y las cicatrices de su pareja. Tienen un interés y una preocupación genuina, en conocer bien el pasado, la historia, el entorno y las experiencias que ha vivido la otra persona. Sienten de forma natural que cuanto más sepan más podrán entender, ayudar o sobrellevar cualquier cosa que suceda o cualquier situación a la que tengan que enfrentarse. Pero es algo que surge por el amor que sienten. Cuando amas algo o alguien, se activa en ti una preocupación activa y sincera por ello.
  • Se implican de forma activa en el otro. Es decir, cuando detectan que la otra persona está mal o necesita algo, se pone en marcha un mecanismo, una actitud de ir a ayudar u ofrecer aquello que esté en su mano. No es algo que requiera de ningún tipo de esfuerzo. Es una respuesta que nace del amor. Cuando amas, si detectas que el ser amado te necesita, sientes la necesidad de estar ahí para él o ella.
  • Reconocen la autenticidad del otro, respetan su esencia no impiden que esta brille, crezca o se expanda. Es decir, no tratan de cambiar a su pareja sino justo lo contrario. Son personas capaces de identificar cuál es esa parte esencial y única que tiene la otra persona y saben que ayudando a que esta crezca, será más feliz. Y eso es lo que quieren, que sea más feliz, porque saben que cuánto más feliz sea el otro, más feliz será la relación.Cuando amas, quieres que ese a quien amas, sea verdaderamente feliz.
  • Se miran a sí mismas, es decir, tienen también interés en conocerse, en saber cuáles son las propias heridas para lograr una mayor comprensión de aquello que les molesta, que les altera o que les duele. Solo así podemos saber, cuando no estamos bien, qué parte de ese malestar nos pertenece únicamente a nosotros y no tiene nada que ver con nuestra pareja (esta solo hace de activador) y qué parte tiene su orígen en la conducta del otro y debemos trabajarla de forma conjunta.

Es decir, las parejas emocionalmente inteligentes, están formadas por personas que se responsabilizan a nivel afectivo de sus emociones y sentimientos y que buscan de forma activa el autoconocimiento y la sanación de las propias heridas como una manera de mejorar el vínculo con el otro.

Parejas que no son emocionalmente inteligentes

Por el contrario, cuando hay parejas que lejos de adoptar este tipo de conductas, permiten que se instalen en su relación ciertos gérmenes emocionales muy dañinos, pueden correr un verdadero peligro.

Lo opuesto a tener una relación emocionalmente inteligente, son los casos en los que los malos recuerdos sobre el otro van cogiendo cada vez más terreno, van invadiendo cada vez una mayor parte de sus recuerdos con lo que les cuesta mucho recordar por qué se eligieron o por qué siguen ahí.

Son casos en los que se tienden a evitar las discusiones por haber tirado la toalla ante una clara sensación de impotencia o de inutilidad, como que hablar no les sirve de nada ya sea porque uno no escucha o no entiende al otro, o porque no hay un interés verdadero en entender o escuchar.

Casos en los que se recurre a la violencia para hacerse escuchar o para hacerse entender. Casos en los que se tiende a actitudes defensivas, culpando siempre a la otra parte, etc.

Todo esto sería lo opuesto a ser emocionalmente inteligentes. Tener esta información, nos puede ayudar a tomar conciencia de si estamos en una relación que funciona y así comprender por qué (para potenciarlo más) o de si nuestra relación necesita ayuda de inmediato para ser reparada o caerá en picado y sin remedio a un fracaso sin posibilidad de retorno, o de si nos encontramos en una historia que ya no es de amor y que nunca podrá serlo.


La jefa: Silvia Congost

silvia congost
Elisabet Serra

Silvia Congost es psicóloga experta y un referente nacional en autoestima, dependencia emocional y relaciones tóxicas, conferenciante, autora de 9 libros, y una líder inspiracional en redes sociales y medios de comunicación. Tiene 20 años de experiencia profesional en el sector de la psicología y cuenta con centros en Barcelona, Girona y Madrid, además de realizar terapia online con pacientes de todo el mundo, donde junto a su equipo ha ayudado a miles de personas a reforzar su autoestima, liberarse de relaciones tóxicas y apostar por la vida que realmente sueñan gracias a su propio y exclusivo método.

Puedes encontrarla en Instagram (@silviacongost) y en su canal de YouTube.

Headshot of Silvia Congost

Silvia Congost es una psicóloga experta en autoestima, dependencia emocional y relaciones. Conferenciante. Autora de 10 libros entre los que se encuentran títulos como "Personas Tóxicas", "Autoestima automática" o "Si duele, no es amor". 

Con 20 años de experiencia, ayuda, junto a su equipo de profesionales, a miles de personas de todo el mundo a aprender a amarse y a mejorar su calidad de vida. Su misión es aportar información y educación emocional en el tema de las relaciones y para ello, crea eventos de gran formato llenando teatros de todo el país, divulga habitualmente contenido de valor en redes sociales y participa de forma regular en medios de comunicación. 

Silvia tiene claro que el amor jamás duele, y que si duele, no es amor. Por ello, toda su vida gira entorno a este claro y necesario propósito. Tiene más de 400.000 seguidores en Instagram, un gran altavoz donde divulga sobre relaciones, autoestima y salud emocional.