Es posible que ante el bombazo desatado por la canción de Shakira la carta que más personas han jugado al intentar atacar a la cantante haya sido la que asegura que con una letra tan explícita, los hijos de la pareja van a ser las verdaderas víctimas de BRZP. Sin lugar a dudas, existe una creencia generalizada de que las separaciones traumatizan a los hijos, y es aquí dónde hemos de plantearnos si es la separación lo que traumatiza o si en realidad, es el comportamiento de los padres y madres lo que afecta a los hijos.

Kim Kardashian se ha asegurado de que en ninguna de las entrevistas que concede salgan de sus labios palabras en contra de su ex marido, por más que él haya acusado tanto a la empresaria como a su familia de no permitirle ver a sus hijos. También arremetió en contra de Pete Davidson cuando Kim y el humorista salían juntos, y Kim, que ha reconocido que el ‘coparenting’ no es fácil con el rapero, se mordió la lengua para evitar hablar.

"Los niños no humanizan a sus padres con sus errores, taras y defectos hasta ser mayores"

En un momento en el que las redes e incluso la obra personal se han convertido en el escenario del desahogo, del desfogue y de la catarsis, Kim ha dejado claro que el silencio es un arma mucho más poderosa. “Los problemas de adultos son cosa de los adultos. Piensa que para un hijo, su padre siempre será su padre y, hasta ya muy mayor, no lo humanizará con sus errores, taras y defectos que tenemos todos”, explica Vicent Ginés, especialista en la resolución de conflictos familiares. “Por lo tanto, si la madre intenta hacerle ver cuál es “la verdad” de su padre, pueden suceder dos cosas: que le crea y genere un rechazo hacia él, que desembocará en un trauma asegurado, o que no la crea y se posicione en contra de la madre por hablar mal de su padre, por lo que rechazará a la madre”, señala.

"Si Shakira se posiciona contra de Piqué, está obligando a que sus hijos elijan bando"

Un artículo publicado en ‘El Nacional’ aseguraba que los hijos de Shakira y Piqué ya han comenzado a sufrir las consecuencias de la disputa pública de sus padres. “Sin quererlo, los hijos de Shakira y Piqué están siendo víctimas de la batalla de sus padres. En el colegio todos sus compañeros les hablan de la canción de la colombiana”, explica al medio un reportero. ¿Realmente el que Shakira se haya comportado así puede hacerles daño? “Es imposible saber lo que está viviendo esa familia detrás de las cámaras, pero si solo tenemos en cuenta el vídeo y las veces que se ha visto a los hijos por televisión, puede ser muy dañino. Los niños, y más por la edad que tienen, todavía idolatran a sus padres. Si Shakira se posiciona en contra de Piqué, inconscientemente está obligando a que sus hijos elijan bando y eso traerá consecuencias emocionales para sus hijos”, responde Vicent Ginés, autor de ‘Mediación Desde Cero’.

"La opinión que tenemos sobre nuestros padres afecta profundamente a nuestra identidad"

“Quizás no todos somos padres, pero sí todos somos hijos, y la opinión que tenemos sobre nuestros padres afecta profundamente a nuestra identidad y la forma de relacionarnos. Si rechazas a uno de tus padres, a no ser que vayas a terapia, tendrá grandes consecuencias a la hora de relacionarte con tu entorno”, añade.

shakira y piqué
Gotham//Getty Images
Shakira y Piqué

Aunque un divorcio siempre es peliagudo, para los niños es inevitablemente un proceso delicado, pues todavía no disponen de las herramientas necesarias para gestionar ese miedo. “Si ese miedo llega a oleadas, se convierte en un trauma que condicionará el resto de su vida. Cuando dos adultos se divorcian, el niño no sabe si él es el culpable, no sabe si va a volver a recibir el amor de aquel que se va de casa, ve a sus padres discutir y no sabe si él lo está haciendo bien, no sabe si alguien al final se quedará con él, no sabe cuál es el futuro que le espera... Es decir: no sabe. A mayor incertidumbre, mayor es la posibilidad de que aparezca el trauma”, dice Vicent.

Posibles consecuencias del divorcio para los hijos

“Son múltiples las formas en las que un hijo puede reaccionar ante un trauma en un divorcio. Lo que está claro es que el niño se sentirá en peligro de no ser amado y hará todo lo que esté en su mano para lograr que sus padres le amen. El problema es que lo que hará por lograr su amor puede que no sea coherente con el propósito, desde agresividad, desobediencia, sumisión, ansiedad, miedos irracionales, problemas académicos, conflictos en la autoestima…”, explica el experto en conciliación familiar. Asegura que es fundamental que si los padres ven que tras el divorcio sus hijos empiezan a cambiar su comportamiento, pidan ayudar para saber redirigir la situación.

Claves para una separación saludable

Si la relación ha sido de respeto, amor y comunicación, aunque en el divorcio tengan sus luces y sombras, en la balanza pesará mucho más el día a día. Sin embargo, si la relación que hay entre sus padres tras el divorcio sigue siendo de tensión, reproche y culpa, eso será lo que tomen como ejemplo. “Los hijos tan solo son un reflejo de lo que somos. Si no te gusta lo que ves, no pretendas cambiar el reflejo, pregúntate qué está reflejando”, dice Ginés antes de darnos tres claves para poner en marcha un divorcio saludable.

  • Hazte responsable de lo que sientes. Es tu dolor: hazte cargo de él y no culpes a nadie de lo que estás sintiendo. Ámate, cuídate y respétate.
  • Tus hijos tienen miedo. Transmíteles la máxima seguridad que puedas de que no van a perder a sus padres, a ellos no les va a pasar nada malo y que siempre les vas a amar. Hazlo desde el ejemplo, no solo de palabra.
  • No puedes tú solo. Olvídate. Ante los grandes cambios siempre es necesario que alguien audite desde fuera. Tú no puedes ser objetiva de cómo estás. Por tu bien y el de tus hijos, pide ayuda profesional para que te acompañe en el proceso. Yo soy terapeuta y así lo hice cuando me separé de una relación de 11 años: es clave que alguien externo te ayude.

    Headshot of Marita Alonso

    Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

    Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

    Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.