Suele comenzar el 15 de junio y finalizar el 15 de septiembre. Tres meses en los que concentrar la jornada laboral por la mañana y poder soltar el bolígrafo (o el teclado del ordenador) sobre las 15:00 horas.
Las empresas también salen ganando con estos horarios concentrados. Según un estudio de PageGroup, multinacional de reclutamiento y selección de personal, la reducción de horas en la oficina mejora la capacidad de planificación y concentración. Y convierte a los trabajadores en más felices, literal, porque mejora su estado anímico durante el tiempo que disfrutan de estos horarios veraniegos. Tener más tiempo libre al salir de la oficina, permite una mejor conciliación con la vida personal y reduce el estrés. ¡Todo son ventajas! Por eso no se explica que no se haya extendido aún más en España, donde el calor por las tardes es insoportable en verano y obliga a las empresas a realizar un mayor gasto energético con el aire acondicionado durante todo el día.
Aumento de la autoestima y bajada del absentismo
Este estudio también desvela que los empleados aumentan su autoestima y disminuye el absentismo, que es un problema en el que la Patronal CEOE está poniendo el acento en estos tiempos. Si disponemos de más tiempo libre, necesitamos menos permisos para asuntos personales y podemos gestionar mejor todas las actividades (como simplemente acudir al médico) fuera de nuestro horario laboral. Pero es que además acudimos a la oficina más motivados, sabiendo que el tiempo que estamos trabajando lo vamos a exprimir al máximo para optimizar cada minuto. Y otro dato importante a tener en cuenta por la empresa: mejora su imagen de marca. Las compañías que ponen en práctica la jornada intensiva están mejor valoradas y pueden atraer al talento frente a otra empresa que no lo aplique.
El Estatuto de los Trabajadores no obliga a las empresas a imponer una jornada intensiva en verano, cada una puede actuar como considere pero sí hay convenios colectivos aplicables a cada sector. Es el caso de las Oficinas y Despachos de Madrid y Barcelona, el de Comercio del Metal de Valencia y Zaragoza, el Comercio de Alimentación de Bizkaia, el Convenio Colectivo de la Industria Química a nivel nacional y también el de la Banca. Si, por el contrario, esta jornada especial no se recoge en el convenio, puede establecerse mediante una negociación colectiva con los representantes de los trabajadores o un acuerdo individual con la empresa.
Si eres funcionaria, estás de enhorabuena porque la Administración pública, al menos la estatal y en algunos casos la autonómica, la aplica. Mejora el rendimiento y la salud mental. Empresa y trabajador salen ganando. Si tú eres una de las afortunadas con jornada intensiva, ¡disfrútalo! Que el verano pasa volando.