Si entrevistar a Robbie Williams (Reino Unido, 1974), una de las leyendas del pop británico, con más de 80 millones de discos vendidos, ya es de por sí algo que agita las emociones y se queda grabado en la memoria, hacerlo el día del peor apagón eléctrico de la historia de nuestro país lo convierte en un momento épico. "Perdona si suena mi teléfono, es que en España llevan todo el día sin luz ni conexión telefónica y lo tengo con sonido por si me avisan mi familia o amigos, para saber que están bien", le explico. "¿Qué me dices? ¡Qué locura! Parece una película. No quites el sonido, por favor. Yo también quiero saber que están bien", contesta estupefacto. De hecho, podemos realizar esta videollamada gracias a que ninguno estamos allí, aunque el motivo principal de nuestro encuentro virtual sea su próximo concierto en la Ciudad Condal el 5 de julio, concretamente en el RCDE Stadium de Cornellà, que será la única parada en nuestro país de su tour Robbie Williams Live 2025, que arrancó el 31 de mayo en Edimburgo y recorrerá varios países de Europa. «Tengo muchas ganas de tocar de nuevo allí. Hice dos grandes conciertos en Barcelona y otro en el Real Madrid, perdón (risas), en un festival en Madrid, y el calor que recibí fue increíble. Me hicieron sentir como en familia», recuerda. Ese lapsus del exintegrante de la exitosa banda Take That –con la que saltó a la fama y desató uno de los fenómenos fan más grandes de la década de los 90– se debe a su pasión por el fútbol, algo que no esconde. De hecho, es presidente del club de sus amores, el Port Vale, y embajador musical de la FIFA, de hecho, presentará una canción en la Copa Mundial de Clubes, que se jugará en junio y julio en Estados Unidos. "Nunca ha habido muchas constantes en mi vida, pero el fútbol es una de ellas. Es la meditación del pobre, encuentro que hay una espiritualidad en este deporte que no entendemos. Es shakespeariano, lo es todo y no es nada. Es un juego hermoso", afirma. Y, por caprichos del destino, su directo en España será en un estadio de fútbol.

¿Eres un artista que se siente pleno en el escenario?

Bueno, resulta imposible que todo te satisfaga todo el tiempo. No te gustas siempre ni siquiera tú a ti mismo, ni tu mejor amigo, tus hijos, tu trabajo, tu canción o la portada de tu disco. Lo que sí considero importante es mi intención, que es darle a los asistentes el mejor espectáculo que puedan ver en el planeta en ese momento concreto.

¿Qué es lo mejor y lo peor de actuar en directo?

Lo peor es sentirse vulnerable y asustado al notar que toda esa gente te está mirando. Y lo mejor, que toda esa gente me está mirando y me siento como un dios (risas).

Tu último trabajo salió en 2022 y hay rumores de que en breve lanzarás un nuevo disco. ¿Qué puedes contar?

Pronto habrá una canción. Y es lo que quiero seguir haciendo, porque la vieja forma de trabajar ya no funciona: sacar un álbum, esperar tres o cuatro años, y hacer otro. El público quiere algo nuevo todos los días, contenido constante, y soy un artista que quiero darlo. Busco ser relevante, estar en el radar del mundo de la música, así que necesito realizar mi oficio de otra manera. Por eso, lo que puedo decir de mi nuevo proyecto es que me gusta (risas).

"Con la familia, cuando intentas explicar algo, a veces no es recibido con el entusiasmo y la comprensión que te gustaría"


¿Ha cambiado tu forma de entender la música?

Es menos relevante de lo que solía ser. No en lo que se refiere a las letras de mis temas y a lo que expreso en ellas, que eso sigue siendo vital, pero el lugar que ocupa ahora es diferente. Cuando eres un niño o adolescente la música representa la única cosa que es verdaderamente tuya, porque todo lo demás, tu cama, tu ropa, tu casa... te lo dan tus padres. La música te pertenece y ellos no pueden quitarte cómo la asimilas. Te conmueve de una forma que no puedes describir. Creo que nunca será tan importante para mí como lo fue entonces. Porque ahora estoy ocupado con otros asuntos... Tengo cuatro hijos (risas).

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Jason Hetherington


En el documental de Netflix y en la película Better Man hablas de tu historia familiar, ¿te arrepientes?

Sí, resulta incómodo, porque se dicen muchas cosas que están fuera de tu control. Y con la familia, cuando intentas explicar algo, a veces no es recibido con el entusiasmo y la comprensión que te gustaría.

¿Dirías que en tu infancia se encuentran las respuestas a muchas cosas que te han sucedido en la vida?

Absolutamente. Esa etapa es la razón por la que soy hermoso y, también, es el motivo por el que estoy jodido.

¿Cómo describirías aquellos años?

En la escala del trauma, comparados con los de otras personas, no ocupan un lugar muy alto, pero sí han tenido un profundo efecto en mí. Y todavía estoy desenredando el lío. Pero la vida es bella. Incluso cuando se tornó más triste, destructiva y desesperante, era una obra maestra.

¿Qué ha cambiado hacer públicos algunos de los episodios más difíciles de tu privacidad? ¿Por qué dijiste sí?

Me siento más liberado y entendido. La gente me ha escuchado y pienso que me acepta. ¿Por qué decidí ir adelante con ello? Porque necesitamos estos instrumentos en nuestras vidas, como personas populares, para recordar a los demás que existimos. Es, ciertamente, una explotación comercial, pero también algo muy curativo y terapéutico, y así es mi existencia.

¿Es valioso que las personas conocidas hablen de las enfermedades mentales y las adicciones?

Para mí sí lo es, no puedo hablar por otros. Los artistas somos narcisistas y tenemos grandes egos, pero no somos políticos. No tenemos que hacer o decir nada públicamente por obligación. A mí sí me parece necesario exponerlo, porque tengo la compulsión de explicarme, de entenderme y de ser comprendido.

Y en este momento, ¿cómo te sientes?

Intenso, loco, asustado y seguro, feliz y triste. Experimento todos los sentimientos, a veces, al mismo tiempo.

"Me siento más liberado y entendido. La gente me ha escuchado y pienso que me acepta"

¿Tienes la ansiedad ya más controlada?

Depende del día, hoy es uno de pulgares hacia arriba, así que bien (risas). Lo fundamental es saber que se sale de ahí, y el primer paso para conseguirlo tiene que ser reconocer que existe un problema, confiar en alguien que haya estado allí antes y que te pueda mostrar el camino. Te pueden facilitar las herramientas, pero depende de ti seguir el consejo o no. Para mí estar sobrio ha sido imperativo y vital para mi salud mental. Y he tomado medicamentos que me ayudaron. No sugiero a nadie que haga lo mismo, pero a mí la sobriedad y las medicinas me han servido de mucho, y también tener una esposa e hijos increíbles, el autoanálisis, y un deseo firme de vivir a la altura de mi mejor versión.

Has explicado en tus redes cómo es tu día a día conviviendo con la fama. ¿Hace falta más conciencia?

Era un testimonio sobre la realidad de la naturaleza humana. Lo que dije fue: "Si eres un fan, dímelo, que te haré un hueco", porque estoy agradecido de haber llegado a tu corazón y eso hace feliz al mío. Opino que hay un deber con los seguidores, pero ¿qué pasa con el otro 75% de personas que ni siquiera pueden nombrar uno de mis álbumes y nunca han estado en uno de mis shows? Esos son fans de la fama, de una cara pública, y hay un humano en el otro lado de esa experiencia, y se me debe permitir decirle lo que se siente. Y no soy desagradecido ni mala persona por ello.

"Opino que hay un deber con los seguidores, pero ¿qué pasa con el otro 75% de personas que ni siquiera pueden nombrar uno de mis álbumes y nunca han estado en uno de mis conciertos?"

¿Qué te viene a la cabeza si te digo Take That?

Algo de mi pasado que está curado, que no me entristece ni me enfada; algo a lo que le tengo cariño, que amo incluso, y a lo que estoy muy agradecido.

Y para esos miles de fans reales, ¿es posible otra vuelta?

Tal vez sí, pero no en los próximos cinco años (sonríe).