La cantante Grimes se enteró de que su hijo, X Æ A-12, estaba en el Despacho Oval junto a Donald Trump y Elon Musk del mismo modo que el resto del mundo: a través de la prensa. Las imágenes pronto se viralizaron, pues ver a un niño de cuatro años hurgarse la nariz mientras el presidente de los Estados Unidos firma una polémica orden ejecutiva es una estampa destinada a la viralidad.

"Grimes está cansada de que Musk emplee a su hijo como si fuera un accesorio"

Grimes está cansada de que Musk emplee a su hijo "como si fuera un accesorio" (él, por su parte, ha dicho que su hijo es su “ser humano de soporte emocional”), y lo cierto es que no es la primera vez que lo ha hecho. En 2023, cuando participó en Roma en un foro al que fue invitado por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, lo hizo con su hijo sobre los hombros. “Creo que es importante tener hijos para crear una nueva generación. Es tan simple como suena: si la gente no tiene hijos, no habrá una nueva generación”, dijo, haciendo que la imagen del pequeño sobre él pareciera haber sido ideada por un profesional del marketing.

"Lleva a los niños a muchas de sus apariciones públicas parecer un poco más afable"

Los expertos aseguran que la costumbre de Musk de llevar a sus hijos al trabajo es una estrategia de distracción evidente. "La inclusión de los niños en muchas de sus apariciones públicas es una medida política para que parezca un poco más afable y lograr que la gente le vea con mayor humanidad", asegura a la ‘BBC’ Kurt Braddock, profesor de comunicación pública de la American University. "Creo que aquí hay una estrategia para poner la atención sobre ciertas cosas mientras la aleja de otras", añade.

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Andrew Harnik//Getty Images
Elon Musk y su hijo.

El caos siempre funciona a favor de Donald Trump y sin duda, un niño de cuatro años es el epítome del caos. La ecuación es infalible: dos de los hombres más poderosos del mundo en una sala con periodistas y un niño pequeño es la composición perfecta para generar momentos virales que hagan que la atención se centre en lo anecdótico, y no en lo importante. No olvidemos que la orden ejecutiva que Trump firmó rezaba “las pajitas de papel no son funcionales, utilizan sustancias químicas que pueden entrañar riesgos para la salud. Son más caras de producir que las pajitas de plástico y a menudo obligan a los usuarios a utilizar varias”. Medioambiente 0- Circo 1.

Cuestión de privilegios

El debate se ha centrado alrededor de si es o no correcto que Musk haya convertido a su hijo en una especie de herramienta de distracción pero, ¿habría sido esa la reflexión si habláramos de una mujer? Porque las súper mujeres que la sociedad impone han de ser las mejores madres del mundo y tienen que olvidan el trabajo en cuanto abren la puerta de casa, pero han de olvidarse de su papel de madres en cuanto pisan la oficina. Conciliación 0- Circo 2.

"Este doble brasero encaja a la perfección con la visión del mundo masculinista de Trump"

“Cuando una mujer aparece con niños en el trabajo, dice Brigid Schulte, autora de 'Over Work', las cosas son diferentes. “A menudo se presupone que está poco ubicada, que no ha podido dar con una 'nanny' y que está mezclando lo laboral y lo privado. Es un doble rasero que encaja a la perfección con la visión del mundo masculinista de la camarilla de Trump. Ellos están siendo 'grandes padres', porque se supone que llevar a los hijos al trabajo está bien ocasionalmente”, señala ‘Financial Times’.

"6 de cada 10 mujeres renuncian a su carrera al ser madres por falta de medidas de conciliación"

El Estudio ‘Somos Equipo’ de la Asociación Yo No Renuncio señala que seis de cada 10 mujeres renuncian a su carrera profesional al ser madres por falta de medidas de conciliación, de redes formales del cuidado y de estructuras de apoyo. “Tenemos que cambiar el enfoque y apostar por un nuevo paradigma que ponga el foco en un modelo laboral sostenible, donde la flexibilidad y los cuidados sean prioridad. Para ello el compromiso de la corresponsabilidad por parte de todos los agentes sociales es clave”, asegura Laura Baena Fernández, Presidenta de la Asociación Yo No Renuncio.

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Andrew Harnik//Getty Images
Donald Trump, Elon Musk y su hijo.

Al hablar de la discrepancia que existe entre las expectativas de las madres y la realidad Darcy Lockman, autora de ‘Toda la rabia. Madres, padres y el mito de la crianza paritaria' , explica que los sociólogos atribuyen tal disonancia a "una resistencia masculina en gran medida exitosa. Esta resistencia no la encumbran hombres conservadores cuyas esposas, de ideología afín, a menudo aceptan explícitamente tomar el liderazgo en el hogar. Está sucediendo con parejas relativamente progresistas, algo que sorprende a a muchas mujeres que pensaban que sus parejas habían asumido un compromiso prenatal con la paternidad igualitaria”, advierte en ‘New York Times’.

“Al negarse de forma pasiva a asumir un papel igualitario, los hombres están reforzando “una separación de esferas que sustenta los ideales masculinos y perpetúa un orden de género que privilegia a los hombres sobre las mujeres”, dice la autora.

Pero no se nos ha de escapar el hecho de que Musk está jugando a ser un 'dadinfluecer' al vender una edulcorada y premeditada imagen de padrazo por la que Donald Trump está apostando con fuerza, pues el presidente está más que nunca subrayando su papel familiar. No es el único del círculo, porque JD Vance fue hace poco con su mujer y sus hijos a la Cumbre de IA en París, un plan que no es precisamente idóneo para niños. La imagen de la familia tradicional y unida prima en discurso que defienden y por eso, los hijos tienen un papel clave.

"¿Es el Despacho Oval apto para niños? Depende de si es un padre o una madre quien los lleva"

Lo curioso es que cuando la diputada Stella Creasy apareció con su bebé de tres meses en la Cámara de los Comunes, fue acusada por el Parlamento de haber infringido las reglas de "conducta y cortesía". Entonces, la columnista Carole Malone no dudó en decir en ''Express' que había hecho un acto absolutamente absurdo. “Lo siento, la Cámara de los Comunes es un lugar para asuntos serios. No es una guardería. Es un lugar sagrado donde se discuten y deciden asuntos importantes que afectan a la gente y al futuro de este país. Un bebé que grita sería una distracción impía para eso. Simplemente no es propicio para el ambiente de trabajo”, aseguró. Me pregunto si el Despacho Oval sí es un lugar apto para niños... Supongo que depende de si es un padre o una madre quien los lleva.

Headshot of Marita Alonso

Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.