Hiba Abouk (Madrid, 1986) es una joya a la que el valor de pasar momentos con los suyos le resulta incalculable. "Tener tiempo para estar con mis hijos, con la gente que me quiere y para cuidarme es ahora mismo para mí lo más importante". Y nos lo dice en el hueco que hemos encontrado para hablar con ella por teléfono mientras sale de rodar Masterchef (programa en el que participa como concursante y que se estrenará finales de septiembre) y va a buscar a su hijo mayor al colegio... Disculpa un minuto. "Amín, ven mi amor, estás contento?". Y así, alegre y tranquila, es como la vemos mientras posa brillando con las piezas de la colección de Alta Joyería Nature Sauvage de la firma Cartier. "Me siento superidentificada con el nombre (risas). Así soy yo, de naturaleza salvaje, aunque reconozco que me he relajado".
Tras cerrar su capítulo en París –con una separación mediática de por medio– Madrid es, desde hace un año, su centro de vida y trabajo. "No me di cuenta de cuánto había echado de menos la ciudad hasta que volví. Pasear por sus calles, parar para tomar algo, hacer un plan improvisado con amigos... Estoy feliz, al igual que mis hijos, que están aquí conmigo y son los que me dan toda la energía del mundo. He retomado mi actividad: serie (acaba de triunfar con Eva & Nicole), programa... todo. Es definitivo, tengo clarísimo que no me pienso mover de aquí por nada ni por nadie".
La podrás ver, por ejemplo, paseando por el parque del Retiro, escuchando flamenco en el Corral de la Morería o disfrutando de un buen plato italiano en Don Giovanni. "Cocino genial la pasta, esa prueba se me dio muy bien (habla de Masterchef), pero no puedo contar nada más, porque es todo muy confidencial. Sólo decirte que la gastronomía es una de mis pasiones, por eso estoy pasándolo estupendamente y aprendiendo mucho."
Una faceta de Hiba, la de cocinera, que no conocíamos y en la que acabamos de descubrir que la tortilla de patata es su plato estrella... "Sí (risas), con cebolla. Pero si tengo que elegir mi comida favorita, te diría que las lentejas. Disfruto cocinando, sobre todo salado más que repostería. Me abro una botella de vino, pongo música y mis hijos me hacen de pinches. Y no sólo me gusta cocinar para otras personas, también lo hago para mí sola. Me doy ese placer, porque me quiero mucho."
Y ha sido el amor lo que le ha llevado a concursar en el programa, ya que su hijo Amín, fan del formato, la convenció. "Está deseando que se emita para ver a su madre, aunque no puedo desvelarle nada, porque no sabes cómo es, lo cuenta todo (risas)". Precisamente, al nacer él, le regalaron un reloj Panthère de Cartier que siempre lleva en su muñeca. "Es una de mis primeras piezas de la firma y a la que le acompaña un valor sentimental. Con Naím, llegó un collar que guardo más para ocasiones especiales. Me voy a poner poética, pero mis hijos son las dos joyas que tengo, ser madre es el amor más grande, incondicional y puro que he conocido".
Y... ¿sigue la actriz creyendo en el amor? Llámame ingenua o romántica empedernida, pero, pese a todo, y he sufrido, no lo voy a ocultar, creo en el amor y en la confianza. Si me vuelvo a estrellar, pues lo haré, aunque no pienso dejar de tener fe en él".
Por algo lleva tatuada esta palabra con la letra de su amigo, el desaparecido diseñador David Delfín, en su cuerpo.
Porque él decía que Hiba es todo amor. Y así es, y así lo transmite.