Seguimos con el corazón en un puño. Desde el mundo de la moda siempre parece superficial lanzar un mensaje cuando algo tan importante sucede. Somos periodistas de entretenimiento, y por eso, los menos indicados para informar sobre una tragedia así.
Nos ha pasado muchas veces. ¿Cómo mezclas una noticia sobre zapatos con un reportaje sobre las mujeres en Afganistán? ¿Cómo se cruzan en el feed de Instagram posts de la semana de la moda de Milán con esas imágenes de familias huyendo?
Suzy Menkes publicaba hoy una autocrítica en su Instagram: "Me sentí incómoda cuando una gran multitud gritó de emoción frente al Palais Brongniart de París antes del show de Off-White. Ha comenzado una guerra violenta y aterradora y, aunque la vida debe continuar, siento que yo, al igual que las multitudes emocionadas de la moda, debería ser más reflexivo y respetuoso con lo que está sucediendo en el resto del mundo".
El primer comentario que leo es: "Espera, estoy confundida... ¿cómo culpas a la gente por emocionarse con los famosos cuando tú misma estás en la semana de la moda tomando fotos de/con famosos?".
Lo entiendo. Tiene razón. Pero estoy segura de que la persona que escribe ese comentario también habrá hecho hoy su trabajo, ya sea cortarle al pelo a alguien, hacer la declaración de la renta, o publicar críticas sobre desfiles.
Pero justo eso hace que sea tan complicado posicionarse, expresar esta tristeza tan terrible que nos tiene estupefactos. Porque es como si el payaso frívolo (y lo digo desde el infinito respeto que tengo a esa profesión) se pusiera a contar todas las historias terribles del mundo.
Armani hizo desfilar a sus modelos en silencio. El único diseñador que tuvo un gesto en Milán. Probablemente los intereses en el mercado ruso que supone una parte grande del mercado del lujo (en torno a un 5%) tienen algo que ver, pero también creo que está el síndrome del payaso: ¿quién soy yo para hablar de esto?, ¿alguien necesita la opinión del payaso en un momento así?
Igual nuestra opinión, no, pero sí nuestra empatía.
#HearstforPeace #ELLEforPeace
Lleva más de 12 años dirigiendo y creando contenidos digitales en revistas de moda, belleza, cultura y estilo de vida. Los perfumes, leer y las películas del fin del mundo ocupan un alto porcentaje de su tiempo libre, cuando no está leyendo el móvil. Estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y ha publicado tres libros.