- Pasó de no implicarse en temas políticos y sociales a darse cuenta de que un granito de arena que viene de su parte mueve montañas.
- En el documental, Taylor Swift confiesa que ha tenido que aprender a que no le importen los comentarios de los demás.
Es curioso cómo la vida de una estrella mundial del pop puede ser, al final del día, la historia de cualquier mujer intentando encontrar su lugar en el mundo. Y quererse, sobre todo quererse. Lo que Taylor Swift nos muestra en 'Miss Americana', el documental de Netflix sobre su vida, no es la diva con delirios de grandeza ni la niña tonta conservadora que una vez nos vendieron los medios. No, esta Taylor Swift es una mujer que quiere recuperar y controlar su propia narrativa y no dejar que los demás cuenten su historia por ella, hablar bien alto por aquello en lo que cree y dejar en la sombra lo que es privado y merece la pena proteger. Es la historia de alguien que se enfrenta, como todas, a unas expectativas sobredimensionadas y un mundo profundamente patriarcal. Alguien que ha dicho basta para ser un ejemplo para las demás.
Su camino de niña buena a mujer empoderada, de la 'Love Story' a la 'Reputation', nos deja diez lecciones importantísimas, diez mandamientos que no nos vendría mal grabarnos a fuego para mejorar en nuestra vida personal y profesional. Esto no va de endiosar a Taylor Swift, que es humana y es imperfecta como todas y todos, y no nos cabe duda que ha tenido completo control sobre lo que aparece en este documental (y hace bien). Esto va de aprender tanto de sus victorias como de sus errores. Quizás así mañana podamos ser no perfectos, pero al menos mejores.
Damos por hecho que no robarás, ni matarás y santificarás todas las fiestas con tu presencia, pero, por si estos mandamientos se te han quedado ya algo anticuados, te damos el decálogo modernizado para la mujer joven del siglo XXI.
1 - No juzgarás a las mujeres por sus novios
En la alfombra roja de los Grammy de 2015, la presentadora de 'Entertainment Tonight', Nancy O'Dell, nos dejó un gran ejemplo de sexismo. "Seguramente no saldrás de aquí solo con una estatuilla", le dijo a una boquiabierta Taylor Swift, "seguro que también con muchos hombres...". Esta pregunta no venía sin contexto: la cantante ha tenido que enfrentarse durante años a una campaña mediática centrada exclusivamente en con cuántos hombres se la ha visto hablando, paseando de la mano, besándose o bailando, desde Tom Hiddleston o Jake Gyllenhaal hasta Harry Styles. Y el tema es este: ¿qué más da si son dos, diez o cincuenta?
El 'slut-shaming' es desgraciadamente un fenómeno que no se resiente en nuestra sociedad, y, como no parece que vaya a cambiar próximamente, solo podemos hacer una cosa: protegernos y apoyarnos. No, no juzgues a una mujer por cuántos hombres pasan por su cama igual que jamás lo has hecho con Leonardo DiCaprio o George Clooney. Que ellas no son guarras ni ellos son héroes. Que no es justo que Julio Iglesias se convierta en un meme épico por sus líos amorosos y a Taylor Swift la tachemos de problemática porque ha probado muchos hombres antes de encontrar el que la hace feliz. Sorpresa, sorpresa, así es como se encuentra al Señor Perfecto, si es que existe: probando tanto como haga falta.
2 - No te obsesionarás con tu físico
Una de las revelaciones más sorprendentes de 'Miss Americana' ha sido conocer que Taylor Swift sufrió trastornos alimenticios. No es la única, ni muchísimo menos: según datos de la Asociación Española para el Estudio de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (AETCA), alrededor de 400.000 personas los padecen en España, siendo la mayoría jóvenes entre 12 y 24 años (300.000) y, por supuesto, mujeres (hasta un 90%). Saber que la cantante también pasó por ello confirma que realmente no importa ni quién seas ni el tipo de cuerpo que tengas: como ella misma dice, "nunca vas a llegar al ideal de perfección que nos han inculcado". Si eres demasiado delgada igual no tienes los pechos grandes, si tienes el culo grande no tendrás el vientre plano... Sin la ayuda del bisturí, es difícil llegar a parecerse a Kim Kardashian.
La moraleja en toda esta historia es la siguiente: tenemos que aceptarnos tal y como somos, y, si hay algo de nosotras que queremos cambiar, no obsesionarnos con ello mientras lo hacemos. Vivimos en una sociedad que nos repite constantemente que debemos aspirar a la perfección (del cuerpo, de la piel, del pelo...), pero la realidad es que no todos tenemos que vivir en el paraíso 'influencer' de Instagram.
3 - Hablarás alto por lo que crees
Durante gran parte de su carrera, Taylor Swift no quiso decir nada político. No tenía por qué, ella era cantautora, una artista compartiendo su música y sus sentimientos con el mundo. No tenía necesidad de decir a quién votaba o qué pensaba sobre los temas más candentes de la sociedad, ideas que podrían distraer a la gente (y los medios) de lo que verdaderamente le importaba. Como ella, una se pasa la vida callando. Porque no quieres parecer una histérica, o demasiado emocional o tiquismiquis con lo que pasa a tu alrededor. Con ese comentario homófobo de tu amigo de toda la vida, o ese chiste machista que ha soltado tu tío, o ese tipo que te ha tocado el culo en el metro. Callas, porque, piensas, de todas maneras nadie va a escucharte. Pero Taylor Swift no solo tiene voz: tiene un altavoz. Y uno enorme.
En cierto momento, la cantante aprendió que la música no es todo lo que importa y que hay que hablar alto por lo que uno cree, defender ideas políticas que pueden mejorar la vida de millones de personas y animar a sus jóvenes fans a no aguantar más mierda de nadie. Por eso salió de esa fachada de niña republicana (impuesta por los demás basándose en prejuicios, por su apariencia rubia y delicada de chica country de Tennessee) para alzarse como una defensora a ultranza de los derechos de la comunidad LGTBI, para apoyar el Partido Demócrata en las elecciones regionales de su estado y para luchar por el derecho de las mujeres a liberarse de esas constricciones sociales que las empequeñecen y aprisionan. Su enseñanza está clara: no tengas miedo a decir lo que piensas, porque tu granito de arena puede marcar una gran diferencia.
4 - Aprenderás que la victoria no está en lo material
Al principio de 'Miss Americana', vemos a Taylor Swift nerviosa en un sofá, esperando una llamada importante. Es la mañana en la que se conocen los nominados a los Grammy. Cuando su representante por fin llama, la cara es de decepción: su nuevo álbum, 'Reputation', no ha sido nominado. Su reacción es triste, sí, pero rápidamente le quita importancia al asunto. Porque, al final del día, no tiene ninguna. El reconocimiento que ella busca como artista no está en los premios materiales, sino en el amor de sus fans y sobre todo la satisfacción con ella misma y su trabajo.
Y esa es una valiosa lección para todos: enfocarse demasiado en aquello que pensamos que validará nuestro talento es un objetivo tóxico. En una sociedad contaminada por el rendimiento neoliberal, tenemos que aprender que las recompensas no se encuentran en los números. La cantante confiesa que ha vivido atormentada por la búsqueda de la validación de los demás, y llega un punto en el que tienes que dejar de depender de eso.
5 - No te quedarás callada ante una agresión
En 2013, Taylor Swift vivió un episodio que, por desgracia, viven muchas mujeres cada día. Durante una entrevista radiofónica, el locutor y DJ David Mueller le agarró la nalga por debajo de la falda. Conoces esa sensación: la impotencia, la rabia, la duda. ¿Decir algo y crear una confrontación en la que puedes salir mal parada? ¿Hablar y ser recordada por un episodio tan desagradable? ¿Callar y seguir adelante como si nada hubiese pasado solo para no tener que enfrentarse a las dudas, el cuestionamiento al que se te someterá día y noche sobre si llevabas una falda muy corta, o si coqueteaste con él antes, o si en realidad tú lo andabas buscando? Pero callar significa algo que la cantante no quiso asumir: que detrás de ella vendrían otras, quizás con menos poder y fama, que tendrían que guardar silencio por miedo a las represalias y no por evitarse una tormenta mediática.
Y así fue cómo Taylor Swift habló, el locutor fue despedido y luego la denunció por tres millones de dólares por los agravios. Quién tuviera el morro de algunos hombres. ¿Su respuesta? Lo llevó a juicio por la suma total de un dólar. No me importa tu dinero, parecía decirle, solo que quedes en evidencia. No todas pueden tener los recursos (o los ovarios) para hacer algo así, pero el suyo es un ejemplo a gran escala de lo que todas podemos hacer en nuestro día a día. Como Aimee en la serie 'Sex Education' de Netflix y su agresión en el autobús.
6 - Invitarás a tu gato a comer en la mesa (y a todas partes)
Y le comprarás una mochila aeroespacial para llevarlo de viaje. Sabemos que a Taylor Swift los gatos le apasionan: hace poco la vimos en la película 'Cats', en la que compuso uno de los temas junto al mítico Andrew Lloyd Webber. Y sí, fue un fracaso descomunal y una de las películas más ridiculizadas de la temporada, pero Y LOS GATOS QUÉ. Ella misma tiene en casa a tres mininos (Meredith, Olivia y Benjamin), a los que (como vemos en el documental) invita a sentarse en la mesa con su plato de comida y lleva a todas partes cuando se va de viaje.
*Cámbiese 'gato' por cualquier otro animal para aquellas que no tienen el privilegio de estar rodeadas de felinos*
7 - No perderás la pasión por tu trabajo
Una imagen recurrente en 'Miss Americana': Taylor Swift en el estudio de grabación. Escribiendo letras, probando sonidos, hablando sobre el estilo e imaginando súper emocionada cómo será el videoclip una vez acabado el tema. La cantante se ha reinventado varias veces, ha evolucionado en su estilo y en su imagen de cara al público, pero nunca ha perdido la pasión por lo que más le gusta, que siempre ha sido la música.
Si hay algo que nos puede inspirar de lo que vemos en el documental es cómo se muestra a cada escena la ilusión por encontrar la estrofa perfecta, la melodía idónea, el mensaje más inspirador o más cercano a sus experiencias personales. Quizás su estilo haya cambiado con el tiempo, de un country más blanco hasta el pop más bailable, pero cada decisión en el camino parece haber sido tomada desde la determinación de estar cumpliendo un sueño. Es algo que podemos aplicar también a nuestro trabajo, a nuestros hobbies y pasiones, por los que hay que desvivirse siempre (de forma sana, ¡claro!).
8 - Te apoyarás en tu familia y amigos siempre
Cuando vemos en 'Miss Americana' que Taylor Swift quiere ponerse política, la persona que más la apoya a hacer lo que siente es su madre. Un pequeño pero significativo detalle de cuánto bien nos hace escuchar a aquellos que mejor nos conocen, que a veces son nuestros padres y otras veces no. Hay amigos que parecen más familia que la propia familia. Además, en un mundo tan tóxico como el del espectáculo, donde con la suficiente fama tu privacidad se convierte en una utopía, salir a la calle es casi un tormento y tu vida se pone patas arriba, es imprescindible tener cerca aquello que se mantiene mientras todo lo demás no deja de moverse.
Claro, no todas somos estrellas del pop, pero también atravesamos diferentes fases en nuestras vidas: del instituto a la universidad, de ahí a la vida laboral, de estar sola a compartir tu vida con alguien... Cada cambio viene con un nuevo escenario, nuevas personas alrededor, nuevos desafíos. Un nuevo contexto donde nos encontraremos con nuevos estímulos y maneras de entender la vida. Pero en cada uno de ellos tiene que haber algo inmutable que nos recuerde quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos. SI no, corremos el riesgo de perdernos.
9 - No beberás vino con hielo
A ver Taylor, cómo te decimos esto... ¡No se le pone hielo al vino! ¿Qué marranada es esa? Esperemos que su próximo single sea una elegía a este hábito horrendo.
10 - Crearás tu propia “música”
Y no, no es necesariamente música a lo que nos referimos. Tu "música" puede ser cualquier otro arte, del dibujo a la escritura, y también pueden ser tus ideas, tu personalidad o tu manera de afrontar el mundo. Tu música es lo que eres y, sobre todo, lo que quieres proyectar a quienes te rodean. La pregunta que debemos hacernos es la misma que probablemente se hizo Taylor Swift después de que un tipo le agarrase la nalga en un entorno profesional, los medios destrozasen su reputación basándose en problemas personales o Kanye West la humillase por segunda vez delante de todo el mundo: ¿quién soy y quién quiero ser?
Crea tu propia música, porque sino alguien la creará por ti.

Mireia es experta en cine y series en la revista FOTOGRAMAS, donde escribe sobre todo tipo de estrenos de películas y series de Netflix, HBO Max y más. Su ídolo es Agnès Varda y le apasiona el cine de autor, pero también está al día de todas las noticias de Marvel, Disney, Star Wars y otras franquicias, y tiene debilidad por el anime japonés; un perfil polifacético que también ha demostrado en cabeceras como ESQUIRE y ELLE.
En sus siete años en FOTOGRAMAS ha conseguido hacerse un hueco como redactora y especialista SEO en la web, y también colabora y forma parte del cuadro crítico de la edición impresa. Ha tenido la oportunidad de entrevistar a estrellas de la talla de Ryan Gosling, Jake Gyllenhaal, Zendaya y Kristen Stewart (aunque la que más ilusión le hizo sigue siendo Jane Campion), cubrir grandes eventos como los Oscars y asistir a festivales como los de San Sebastián, Londres, Sevilla y Venecia (en el que ha ejercido de jurado FIPRESCI). Además, ha participado en campañas de contenidos patrocinados con el equipo de Hearst Magazines España, y tiene cierta experiencia en departamentos de comunicación y como programadora a través del Kingston International Film Festival de Londres.
Mireia es graduada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y empezó su carrera como periodista cinematográfica en medios online como la revista Insertos y Cine Divergente, entre otros. En 2023 se publica su primer libro, 'Biblioteca Studio Ghibli: Nicky, la aprendiz de bruja' (Editorial Héroes de Papel), un ensayo en profundidad sobre la película de Hayao Miyazaki de 1989.