Una meteorología que incluye tres meses seguidos lloviendo (por culpa, claro, del cambio climático) pero que parece que no le importa a nadie. Los gobiernos del mundo continúan avanzando hacia la xenofobia, como es el caso de España, donde gobierna la extrema izquierda racista. La democracia liberal al estilo estadounidense parece naufragar. China construye una instalación militar en una isla. Hay guerra en Ucrania. La tecnología ha adquirido unas dimensiones desproporcionada y está creando cibervidas paralelas. Un apagón provocado por 'hackers'. Una empresaria populista [¿esto nos suena de algo?] se postula para entrar en el Parlamento británico.
¿Alguna de estas noticias nos resultaría extraña si la escucharas en el telediario? Seamos sinceros, la respuesta es no. Y ese es el extraordinario punto de partida de 'Years and years', la serie de HBO que sí o sí vas a ver este fin de semana (son solo seis capítulos de algo menos de una hora de duración cada uno).
El creador de la serie es Russell T. Davies, uno de los grandes guionistas británicos (puede presumir en su currículum de haber creado episodios para 'Doctor Who', 'Un escándalo muy británico' o 'Queer as folk') y el espíritu que ha querido impregnar es: "Pues sí, pues sí, sí que pasan cosas locas ahora". Y a otra cosa, mariposa.
Los protagonistas de la serie son una familia de Manchester, los Lyon. Encabezados por Muriel, la matriarca del clan, vamos a conocer a Daniel, a punto de casarse con Ralph; a Stephen y Celeste, siempre preocupados por sus hijos –sobre todo por Bethany, que ha estado un tiempo enganchada a los filtros absurdos (perritos y gatitos) de Snapchat y que ahora les anuncia solemnemente que va a subir su consciencia a la nube porque es 'trashumana' y se quiere convertir en máquina–; a Rosie, enamorada de un chico otra vez y a Edith, que se ha pasado fuera de casa durante años. Una familia estándar, moderna, de clase media alta.
Pero algo les pasa una noche de 2019 y, tras llegar a 2014, la historia se va adelantando hasta 15 años, por lo que la serie narra el día a día de los Lyon hasta 2034. No queda tanto. Sí, te puedes acordar de dos series: de los futuros distópicos de 'Black Mirror' y de las cálidas dramedias de 'A dos metros bajo tierra' o 'This Is Us', pero a diferencia de esta, en cada capítulo el planeta enloquece un poco más. Y a diferencia de lo que pasaba hasta ahora –léase ahora–, cualquier cambio que sucede en un país, en 2034 acaba resultando global. ¿Pero eso nos importa algo socialmente? Ejem.
Hablemos de Emma Thompson, brillante en su papel de Vivienne Rook, empresaria y mujer de negocios, populista, un personaje muy conocido de los medios de comunicación, que siempre da la nota por sus comentarios (se hizo famosa por decir que que el conflicto árabe israelí "le importaba una mierda"). Y también dice que cuando más ha brillado el país es "cuando más solo ha estado en el mundo" (sí, habla de Brexit).
Quiere entrar en el Parlamento y forma su propio partido, el de las 4 estrellas, con ideas tan alucinantes como hacer un test de intelectualidad a los votantes. ¿Se indigna alguien? No, hay aplausos en la sala. Su ascenso al poder es rápido y brutal. ¿Tiene alguna propuesta realmente política? Ya sabes la respuesta.
No se deja de tener una sensación de ruido, de tumulto cuando se ve la serie. Los acontecimientos pasan despacio y, o te enganchas a ellos, o te los pierdes. Es quizá uno de los peros que se le puede sacar a esta serie, que los hechos salen de forma tan vertiginosa que el espectador se puede confundir y enredar.
Pero eso es lo mismo que la hace atractiva. Que este futuro de Russell Davies es muy creíble; tanto que cuanto se termina un capítulo, te quedas muy descolocado pero te entra la ansia de más. La serie cautiva desde el minuto 1 y solo tiene una pregunta para hacerte: ¿se puede uno emocionar con una auténtica pesadilla? Deberás verla para responderlo.
Puntuación ELLE: 8,5
Begoña Alonso es experta en ocio, cultura y estilo de vida, coordinando la sección de Living en Elle.es desde hace más de seis años. Llevar la sección de Living supone que lo mismo escribe un reportaje sobre las mejores series de terror de Netflix, que un artículo de viajes y lunas de miel, un perfil de una activista feminista o un listado de los mejores libros de la historia que tienes que leer.
Siempre suele decir que la vida no le da para todo: libros, agenda, música, ocio, cine, series, plataformas de streaming (Netflix, Amazon, HBO, Disney+, Filmin, Movistar+, Apple TV+…), maternidad, televisión, feminismo, viajes, cultura, ‘lifestyle’, motor, tecnología… Pero es capaz de llegar a todas partes para ofrecer siempre los contenidos más actuales e interesantes.
Begoña Alonso se licenció en 1999 en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, pero cuenta casi con 30 años de experiencia en la profesión. Se estrenó en medios locales como Huelva Información o Las Provincias, pasó por radios vecinales haciendo programas de cine y luego aterrizó en el mundo del papel, en medios como La Razón, Maxim o Reporter.
Tras 9 años dedicada al ‘branded content’, Begoña lleva una década en ELLE, el mismo tiempo que ha transcurrido desde que consiguiera el Premio 20 Blogs por ‘The Best of the 80s’, un blog de música de los 80, una de sus pasiones. También adora las películas de boda y se pasa más tiempo planificando viajes que llevándolos a cabo, pero eso es otra historia.