Cuando pensábamos que ya sabíamos todo lo necesario sobre perritos calientes, llega esta receta que pondrá tu concepción sobre el 'street food' patas arriba. El 'hot dog' de toda la vida, ese que Hollywood retrataba en puestos neoyorquinos con el único aderezo de un chorro de mostaza, ahora se 'gourmetiza' con esta versión de salchicha cocinada en cerveza negra y pan de barra.

La clave de esta receta está en elegir ingredientes de primera calidad, obviando las clásicas salchichas procesadas. Empezamos con la longaniza de cerdo, ya de por sí sabrosa, y la mejoramos cocinándola junto a la cebolla previamente rehogada en cerveza negra. Seguro que ya habías probado las icónicas salchichas a la cerveza alguna vez, pero cambiar la versión rubia de esta bebida por cerveza negra sube la apuesta.

Otro punto importante de este plato es el toque de rúcula, una hoja conocida por su sabor potente y en ocasiones algo amargo. Sin embargo, notarás que se equilibra en tu paladar al fusionarse con la cebolla pochada. El pan de barra será el cierre perfecto para que el 'hot dog' se mantenga robusto y no blandengue, como sucede con el pan de molde.

Seguro que los fans del queso están a pensando en añadirlo a esta receta. Creemos que los 'toppings' deben ir siempre a gusto del comensal, por lo que os animamos a experimentar otras incorporaciones como tomate en dados para aportar jugosidad o pasas si se quiere jugar con un toque dulce.

En definitiva, este perrito caliente versionado se presenta como el plato estrella para regalarte una cena diferente o ser la anfitriona más 'cool' del fin de semana. ¿Lo mejor? No tendrás que ser una gran cocinera para sorprender con una receta a la altura de los más sibaritas.