- El vino tinto de Ribera del Duero imbatible: premiado, súper vendido… y que solo cuesta 15€
- El vino tinto de Rioja que es fresco, sabe a frutas rojas frescas, cuesta menos de 10 euros y tiene 91 puntos Parker
- El vino blanco gallego con la uva de moda que sabe increíble, es asequible y transporta al mismo corazón del Ribeiro
En esta ocasión nos vamos al corazón de la Ribeira Sacra para descorchar un tinto 100% mencía que habla de flores, frescura y mineralidad. Un vino nacido de la llamada viticultura heroica: ese trabajo duro en pendientes imposibles que convierte cada sorbo en un homenaje a quienes lo hacen posible. En este caso, el resultado es pura elegancia: madera bien integrada, carácter atlántico y la sensación de beber paisaje.
El protagonista es Castro Candaz Finca El Curvado 2021, una creación de Raúl Pérez junto a Rodrigo Méndez (Forjas do Salnés), dos nombres imprescindibles de la escena vitícola gallega. Con reconocimientos como los 93 puntos Parker que ostenta en esta añada, otros 93 por la Guía Peñín y una Medalla de oro en los Decanter World Wine Awards, y un precio que ronda los 16 euros, este vino confirma que la Ribeira Sacra sigue siendo uno de los rincones más vibrantes del vino español.
Así es Castro Candaz Finca El Curvado
Hablamos de un monovarietal de uva mencía, envejecido en madera durante 12 meses en barricas de roble francés. Presenta un color rojo cereza con reflejos violáceos, limpio y brillante.
En nariz ofrece aromas potentes de frutos rojos como cerezas y frambuesas, con algunas noras florales y toques balsámicos de monte bajo. En boca, tiene una entrada suave, con taninos bien integrados y una acidez equilibrada. Igualmente potente es en cuando al sabor a frutas del bosque, con un final largo y mineral.
Por debajo de los 17 euros, se convierte en una elección perfecta para descubrir todo el potencial de la mencía: notas florales, nervio mineral y un perfil silvestre que enamora. Y si queréis un secreto, su mencía de entrada -rondando los 11 euros- también es un auténtico vinazo. Porque el lujo, a veces, está en saber elegir.
