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Desde una tortilla de patatas muy jugosa hasta desayunos que rinden homenaje a lo tradicional: pan de cristal o pan de semillas con tomate natural rallado al momento -y sin piel, como manda la tradición- y un buen aceite de oliva virgen extra. Si lo prefieres, también puedes disfrutar de unas ricas tostadas con mantequilla artesana, elaborada con leche de vacas de La Colmenareña, y mermelada. En esta cafetería del barrio madrileño de Chamberí, todo es tan auténtico y hace tantos guiños a los clásicos del recetario español, que cada fin de semana tienen sus mesas repletas. Todos los vecinos quieren desayunar aquí.
Situado en la bulliciosa calle de Ponzano, en el número 26 concretamente, El Patio de la Tomata se ha convertido en el punto de encuentro preferido por los que aman los desayunos tradicionales. Javier Bautista Llor, arquitecto de profesión y amante del tomate, es el alma detrás de este proyecto. Su misión era clara: ofrecer desayunos donde el sabor auténtico de un buen tomate mediterráneo brillara con luz propia. Tras años sin encontrar ese desayuno perfecto en Madrid -"con pan crujiente, aceite que se puede beber solo, y un café que te reconcilia con el día", según Javier-, decidió crear su propio rincón gastronómico. Así nació este acogedor patio donde cada visita se transforma en una experiencia llena de sabor y calidez.
Nuestro desayuno favorito de Chamberí
La esencia de El Patio de LaTomata radica en su apuesta por la cocina mediterránea. "Apostamos por el sabor de siempre, el de nuestra cocina tradicional española, pero con un mimo especial por el producto". Aquí, el desayuno es la estrella. Puedes encontrar desde opciones clásicas como una tortilla jugosa o pan con tomate natural rallado, hasta propuestas más completas como el brunch salado, muy completo y que se sirve a diario. ¡Hay para todos los gustos!
El éxito de esta cafetería con barra, se sostiene en dos claves. La primera es el producto. "Porque si algo tenemos en este país es una despensa brutal", afirma Javier. "Apostamos por proveedores locales y productos frescos, aunque nos cueste un poco más. Queremos que comer sea un acto consciente, alegre y compartido". Esto les lleva a preparar unos desayunos irrepetibles. ¿Su gran hit? Las tostas con crema de aguacate. Tienen dos: la tosta vegana, de aguacate y tomate, que también levanta pasiones entre los más carnívoros; la tosta campera, a base de aguacate, jamón y huevo poché; y la divina, hecha con aguacate, dados de salmón y huevo poché.
Mención especial merece el brunch, que se disfruta en dos pasos: en el primero, se sirve pan tostado con mantequilla, mermeladas artesanales y tomate fresco, acompañado de jamón ibérico y queso manchego. En el segundo paso, las deliciosas tostas se llevan el protagonismo con opciones tan creativas como 'La Tomata', de ricotta, cherry confitado y aceite de albahaca.
Además de los sabores, el café merece mención especial. Los clientes amantes del buen café encuentran aquí una selección de especialidad, de origen sostenible, tan delicioso que muchos optan por llevárselo a casa en grano a casa. Para Javier y su equipo, el café no es un simple acompañamiento: forma parte integral de la experiencia.
La otra clave del éxito es su precio. Aquí la calidad no está reñida con la asequibilidad. En El Patio de La Tomata, un desayuno básico con tostada y café cuesta desde 4,50 €, mientras que las opciones de brunch oscilan entre los 12 y 18 €. Pero más allá del precio, lo que más destaca es el tamaño generoso de sus tostas y la calidad de los ingredientes. Es difícil no rendirse a un lugar donde cada bocado está lleno de sabor y cariño por lo bien hecho.
Mucho más que una cafetería de desayunos
Nos reconoce Javier que el desayuno y el brunch fueron el punto de partida de El Patio de la Tomara, pero hoy en día son también un lugar ideal donde celebrar una comida con amigos, una cena en pareja o un picoteo improvisado con un vinito. "Seguimos cuidando muchísimo el desayuno y el brunch, pero nuestro objetivo es que vengas a cualquier hora y siempre te quedes con ganas de volver", nos dice el dueño. Aunque nació como cafetería, hoy es un bar-restaurante 2.0. Eso sí, el desayuno y el brunch siguen siendo las razones principales por las que este lugar es un imán de gente los fines de semana.
Entre los platos estrella que triunfan a la hora de la comida y de la cena encontramos mucho tomate, como no podía ser de otra forma. 'La Bomba LaTomata', un tomate rosa gigante relleno de salsa de albahaca y una burrata italiana que es pura poesía, triunfa en todas las mesas. Nuestro favorito es el tartar de tomate seco, que se presenta como un steak tartar pero 100% vegetal, con tomate seco, aceituna negra, mostaza y una yema que lo une todo. Y otro platazo que siempre sale es la ensaladilla ibérica, sí ibérica. La tradicional, pero en lugar de lomos de ventresca lleva jamón, tomate seco y perlas de tomate.
La magia de este local no solo reside en su carta. La decoración está diseñada cuidadosamente por Javier, que como arquitecto ha dejado volar su mente. Pero la verdadera artista en esta obra ha sido su mujer, que nos asegura que tiene un talento natural para el interiorismo. "Cada detalle ha pasado por sus manos: desde las hornacinas que incluí en obra hasta los jarrones, pasando por una ilustración del local que ella misma ha pintado, no cuenta Javier. Desde los materiales sostenibles utilizados en la obra hasta los detalles decorativos, todo está pensado para que los visitantes se sientan como en casa. Es un lugar donde predominan la frescura, la luz y la cercanía, elementos que reflejan la filosofía del establecimiento.
Encontrar este local fue una casualidad y amor a primera vista. Nos cuenta Javier que "estaba en busca de local, pasaba por ahí en coche y vi que se alquilaba. ¡Y había sido una frutería! Me pareció una señal. Lo visité ese mismo día y por la noche ya estaba dibujando planos para dar forma a lo que tenía en la cabeza". Su intención era crear un patio dentro de un local, sin estar al aire libre, pero que te hiciera sentir como si lo estuvieras. A su vez que hablara de frescura y cercanía. El nombre vino solo y todo empezó a cobrar sentido.
El público que llena este especial patio es tan variado como su carta: desde vecinos habituales que ya son casi familia, hasta turistas que se enamoran a primera vista, sin olvidar a los entusiastas del brunch que vienen buscando algo auténtico. En La Tomata, todo el mundo encuentra un rincón donde sentirse cómodo, disfrutar de buena comida y desconectar unas horas.
El Patio de La Tomata es un lugar que rinde homenaje a lo auténtico, recordándonos que a veces las cosas más simples —un buen pan con tomate, un café bien hecho— son las que más nos llenan. En Chamberí, este pequeño refugio gastronómico ya ha conquistado un lugar especial en el corazón de quienes buscan calidad sin pretensiones, a precios que invitan a repetir una y otra vez.
El Patio de la Tomata
Dirección: Ponzano, 26. Madrid.
Horario: Lunes y miércoles: 9:30 a 17:00. Jueves: 9:30 a 0:30. Viernes: 9:30 a 1:30. Sábado: 10:00 a 1:30. Domingo: 10:00 a 17:00.
Precio medio de los desayunos: 5 €.