Gracias a Clara Griffiths hemos descubierto que Guitarricadelafuente sabe casi tanto de comida como de música y que tiene un paladar bien exquisito a través de los vídeos que publica en su cuenta, The Origin of Food. En un mundo virtual repleto de supuestos expertos gastro, esta creadora de contenido especializada en gastronomía ha sabido encontrar su sitio y se ha convertido en una de las voces imprescindibles de quienes quieren saber dónde comer sin margen de error.

Hay cierta sobresaturación de gente haciendo sus propios tours virtuales por restaurantes. Mikel López Iturriaga incluso ha publicado un vídeo mofándose de ciertos dejes que tienen. ¿Qué te parecen a ti?

Que cada uno haga lo que quiera, pero yo soy muy esteta. Me enfrento a las cosas, y no solo en el ámbito foodie, desde esa perspectiva. Soy consciente de que ha de haber todo tipo de cuentas; las hay más mainstream y otras que se dirigen a un nicho. ¿Voy a ser más popular que quienes se dirigen a las masas? Seguramente, no. Pero hay quien me sigue por cómo hago las cosas y en realidad, no sé hacerlo de otra manera. No sigo ese tipo de cuentas: intento evitarlas. Siempre me ha gustado cierta estética en todos los ámbitos y ahora que me estoy dedicando a esto, lo hago con la misma intención con la que lo haría con cualquier otra cosa.

"Me parece interesante saber dónde va Belén Esteban a comer"

¿Cómo eliges a quienes te dan recomendaciones gastro en tu cuenta, The Origin of Food?

Hay gente que es obviamente foodie, como Meilan Kao, que sale en el último vídeo. Entiendo que ya va a tener un buen paladar simplemente por dedicarse a ello, pero luego hay gente que sencillamente, me genera curiosidad. Es interesante saber dónde van a comer los personajes públicos. El otro día por ejemplo grabé con Guitarritadelafuente y nos dimos cuenta de que realmente, sabe comer. En ese caso, Sony contactó conmigo. Como estaba de promo del disco, les dijo que quería que le hiciera yo la entrevista y por supuesto, me hizo muy feliz. Porque lógicamente él no me necesita para nada, es un sibarita. Me parece también interesante saber dónde va Belén Esteban a comer, por ejemplo.

Hay una evidente homogenización ya no solo de carta, sino estética, en muchos restaurantes. Ahora está muy de moda ese platito con logo y una gilda bodegonizada. ¿Cómo distingues un sitio que es realmente especial?

Me dejo llevar mucho por los sentidos. Es como cuando sabes si una cita va o no bien. De acuerdo, esa persona puede ser guapa y simpática, esa es la base, pero has de conocerla más allá y te puede gustar de ella cualquier cosa. que se ría de una manera, que te mire de cierta manera en que te haga sentir de una forma… Con un restaurante intento que suceda lo mismo, trato de ir sin demasiadas expectativas y me dejo sorprender. A veces ocurre, otras no.

"Si tienes 18 años, tu padre te ha dado 20 mil euros y haces lo que todos, no hay fundamento"

Hay cosas que me hacen transportarme a casa. Yo soy de Montseny, pero mi padre es inglés. Puedo tener unas raíces y unas sabores en el paladar y en la memoria que quizás tú no, y por eso podemos ir a un restaurante y algo que va a encantar que quizás a ti no te haya parecido para tanto. Creo que va muy ligado a las emociones, a los sentimientos y al recorrido que tengamos cada uno. Hay veces que me gusta ese restaurante que tenga las gildas, los platillos y el vinito natural. Valoro con cuánto amor se ha hecho cada plato, si se ha pensado mas de la cuenta o no… Cuando es el sitio donde hay mucho amor y se hacen las cosas bien y las personas tienen conocimientos y nociones de cocina, posiblemente comas bien. En cambio, si tienes 18 años, tu padre te ha dado 20 mil euros para abrir un local y haces lo mismo que todo el mundo sin saber nada de gastronomía, ahí no hay fundamento.

Antes decías que hay sitios que te sorprendan. ¿El último que te haya sorprendido?

Vine de viaje hace poco, por lo que no he estado yo muy 'comilonga', pero el otro día fui con mi tío al Ca L'Estevet, que está en el Raval y es un sitio de toda la vida. Comí muy bien y pese a que no tenía mucha hambre, compartimos todo y me pareció que estaba muy rico. Me gustó que Raval todavía tenga sitios para comer de toda la vida.

El otro día te sorprendiste al descubrir que hay restaurantes de cadena en los que se puede comer bien...

Me pasó con los del Grupo Tragaluz. Me dijeron de ir a comer a Tragaluz y me encantó. Está hecho con cariño y la dueña del restaurante estaba rondando por ahí. No sé quién es el dueño de Honest Greens y aquí sí sabe. Y se come súper bien.

Como foodie… ¿También cocinas?

Sí. Mi plato estrella depende de la época, pero diría que algo que se hacía siempre en domingo, como una pata de cordero, comidas tipo 'sunday roast', un roast beef al horno con patatas y guarniciones.... Me gusta que haya cien mil platos sobre la mesa y un buen vino.

¿Te gustan los sitios más conceptuales?

No los piso mucho, pero es cierto que luego pruebas alguno y alucinas. Yo te puedo hacer en mi casa un menú de mediodía y seguramente será correcto, pero yo no sé hacer esferificaciones de jamón. Creo que es normal que tener que pagar la creatividad de esas personas: es genial poder probar cosas nuevas. Para ocasiones puntuales es genial porque no deja de ser una experiencia.

El otro día por mi cumpleaños me invitaron al âme barcelona, que cuesta unos 80 euros por persona y me pareció muy 'cute'. Disfrutar de un menú degustación es siempre una buena excusa para ocasiones especiales.

Hablando de ocasiones especiales... ¿Qué lugar recomendarías para una cita?

Tengo uno claro pero es enano, no se puede reservar y no quiero revelarlo. Para una primera cita o una cita clandestina recomendaría ir al hotel Wittmor, que es monísimo y muy intimo. El restaurante se llama Contraban. Te puedes pedir unos cócteles y es muy íntimo, ideal para una cita. Yo iría en la tercera o cuarta cita, cuando que te las quieres marcar porque esa persona te gusta.

No solo eres creadora de contenido, sino también host.

Estudié interpretación y antes de dedicarme a la gastronomía ya hacía de host, algo que como comentas. Hace años hice dirección creativa para marcas y por eso intento hacer eventos 360 donde hago de host, la curadoría del menú, el PR, la dirección creativa y el contenido para traer mi comunidad a la suya.

¿Qué te parece el regreso a la cuchara?

Me encanta. Soy de pueblo y me he criado con mis abuelos, comiendo básicamente todo esto. Podemos poner como pioneros aquí en Barcelona a los del bar El Pollo, que empezaron a traer la comida de toda la vida para acercarla un poco a la juventud. ¡A ver si la juventud se va a pensar que la gastronomía de España son los platillos y vinillos! Me parece muy guay que mantengan cosas de toda la vida, les den un twist y le añadan un vino natural en lugar del de Jerez, por ejemplo. Me parece una buena forma de mantener la tradición. No nos olvidemos de en España el bar de toda la vida siempre ha existido. No todos los proyectos han de ser de innovar: me gusta que se mantengan las tradiciones.

En Madrid es más fácil encontrar un buen pincho de tortilla. Aquí es más complicado.

Taktika Berri no falla: los vascos saben cocinar mejor que nadie. El Xampanyet me encanta, en Morro Fi te la hacen al momento si quieres, El Pollo, Mantequerías Pirenaicas... Coge el bolígrafo y apunta. Hay sitios, pero hay que saber buscarlos, no están en cada esquina como en Madrid, donde se come bien en todos los lados. Aquí hay que hacer mas una labor de curaduría, pero esto te lo hago yo en mi Instagram.

¿Por qué crees que cada vez gustan más cuentas de personas que hacen recomendaciones gastro ajenas a los medios?

Me gusta que la gente vaya a mi cuenta para disponer de información que no esté absolutamente vendida, porque es algo que valoro muchísimo. Cuando alguien está recomendando sitios, la credibilidad es fundamental, porque la gente escucha las recomendaciones y se gasta su dinero. Para mí es muy importante que todo sea genuino. De lo contrario, sentiría que no lo estoy haciendo bien.

Pregunta indiscreta en 3,2,1... ¿Comes gratis siempre?

Me invitan a muchos, pero a los que más me gustan, no (dice entre risas).

¿Cuál dirías que es el sitio más sobrevalorado?

No sabría decirte porque cuando un lugar está en pleno hype, no voy. Por ejemplo, no he escuchado el nuevo disco de Bad Bunny ni he visto The White Lotus por lo mismo. Si siguen hablando de un restaurante tras X tiempo, igual merece la pena y entonces, sí que voy.

El odio gastro es fuerte, hay verdaderas batallas por las paellas, las tortillas... ¿Qué nos pasa?

Somos así los españoles. El producto en España es bueno en sí, por lo que ver a un guiri comer una paella de chorizo, da rabia. En sí la tortilla es mejor con o sin no entro porque mi ex era alérgica a la cebolla, por lo que en su caso es puramente por salud. Pero para mí, siempre con. Es como el pan sin tomate: a mí siempre "con", quizás por catalana.

"No todo son baked beans en Inglaterra"

Como medio guiri, ¿cuál es el plato a pedir en Inglaterra que no sea el clásico (y delicioso, por cierto) fish and chips?

El mash, el puré de patata. O un buen 'sausage and mash', porque la carne de ahí me encanta. Hay un tipo de salchichas que solo hacen ahí, y si hacen bien el 'sunday roast', está delicioso. No todo son 'baked beans' en Inglaterra.

Como foodie, a ante este mundo Ozempic con miedo a comer... ¿Cómo ves el panorama?

El dilema de vivir para comer o comer para vivir. A partir de qué tipo de persona seas según tu respuesta, comienza todo. En una cultura en la que te dicen "adelgaza", "adelgaza", "adelgaza", "no comas", "no comas", "no comas", la persona que tenga los pies en la tierra y que esté sana y sepa gozarlo, hará como se ha hecho toda la vida. No vas a comer McDonalds cada fin de semana, pero permítete de vez en cuando una alegría. Hay mil manías de cocinar también las verduras, que son sanas y que están exquisitas. Al final la clave es tener equilibro y ahí está el secreto de una vida feliz.

Headshot of Marita Alonso

Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.