Como todo, la cocina también evoluciona y se va adaptando a un estilo de vida mucho más sano y sostenible. Por eso, cada vez tenemos más presente hasta el mínimo detalle de la comida que va a ir a nuestra mesa, empezando por su origen. Podríamos decir que estos últimos años están apareciendo nuevas actividades para obtener los alimentos de manera mucho más beneficiosa y respetuosa con el medioambiente, pero la realidad es que una de las más importantes tiene más de 50 siglos de historia. Y hablamos de la acuicultura.
Sabor y sostenibilidad
La definición más sencilla sería decir que la acuicultura es el equivalente a la agricultura en los mares y ríos, y lo más importante es que gracias a ella podemos seguir disfrutando de todos los beneficios del pescado. Gracias a esta actividad sostenible, respetuosa y racional, en los últimos 30 años se ha duplicado la cantidad de pescado que podemos comer, acompañando el aumento de la demanda pero respetando y preservando los ecosistemas naturales. Actualmente, la acuicultura ya representa el 60% de los productos acuáticos totales que existen en el mundo para el consumo humano.
Sin duda, el futuro de la gastronomía debe ser sostenible, y la acuicultura española cumple perfectamente con esta condición. Es una de las actividades de obtención de proteínas animales con menor huella de carbono y la de menor consumo hídrico, está ayudando a recuperar especies acuáticas amenazadas, promueve el empleo en zonas rurales y despobladas y protege los fondos y recursos marinos.
Todo son buenas noticias para los amantes del pescado, porque también es la razón de que nuestro ejemplar favorito esté disponible en cualquier momento del año (incluso fuera de temporada), con la mayor calidad y más accesible para todos. ¿Cómo no va a ser la alimentación del futuro?
Un conjunto de actividades sostenibles y respetuosas, sin duda, pero tampoco debemos olvidar que la acuicultura española pone a nuestra disposición excelentes delicatessen a un precio razonable. Por eso no hay que perderla de vista a la hora de elaborar tus recetas estrella, porque es capaz de conquistar todo tipo de paladares. ¿La prueba? Pescados como dorada, trucha, lubina, rodaballo, lenguado, atún rojo... son sólo algunos ejemplos de las maravillas que te brinda esta actividad en cualquier época del año, sin tener que esperar a que estén de temporada. Se confirma la noticia, en cuestión de productos premium del mar o de los ríos ya no hace falta renunciar al sabor para apostar por la sostenibilidad, ¡puedes tener las dos cosas comprando productos que vienen de la acuicultura española!
Hablamos con Ariadna Sitjà Bobadilla, experta en acuicultura
Como no queríamos perdernos ni un detalle de la actividad que va a revolucionar cada uno de nuestros platos, hemos hablado con Ariadna Sitjà Bobadilla −directora del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (CSIC)− para conocer todos los datos (y hasta los secretos más importantes) de la acuicultura en España.
¿Por qué es imprescindible la acuicultura? ¿Tiene un papel importante en España?
Esta es una pregunta recurrente que, seguro que en unas décadas ya no se hará, de la misma manera que ahora no nos preguntamos por qué es imprescindible la ganadería o la agricultura. La acuicultura supera en producción ya hoy a nivel mundial a las pesquerías, sin ella sería imposible proveer de productos acuáticos y de proteínas de calidad a la siempre creciente población mundial. De hecho, la acuicultura es la actividad con mayor proyección de futuro y la más sostenible. España es el país líder de la UE por volumen de producción de acuicultura y ocupa la segunda posición en cuanto su valor, con 11.364 personas empleadas directamente.
Es una actividad que tiene impacto a nivel de salud, además de económica y socialmente. ¿Por qué?
En España nos gusta comer pescado, somos el tercer país del mundo en consumo por persona, y doblamos la media de la Unión Europea. Pero no podemos autoabastecernos con lo que pescamos y cultivamos, por lo que debemos importar una considerable cantidad cada año. Deberíamos aumentar sustancialmente la producción para poder mejorar la balanza y seguir beneficiándonos de las cualidades saludables de los productos acuáticos. El valor nutricional del pescado es clave para el buen desarrollo neurológico, el buen funcionamiento cardiovascular y del sistema inmunitario. Nos aporta proteínas de calidad, altamente digestibles, ácidos grasos omega 3, minerales como el potasio, selenio, yodo, zinc, magnesio, calcio y fósforo, y vitaminas A, B12, B6, y D.
Cuéntanos algo que la mayoría de la gente no sepa sobre los pescados de acuicultura.
La mayoría de la gente no sabe si el pescado que compra es de una procedencia u otra, si es de crianza o pesca, las letritas de las etiquetas son pequeñas o están lejos de la vista, y da pereza preguntar en la pescadería. La información está ahí, es importante saberlo, para poder elegir y valorar. El nivel de frescura de los pescados de acuicultura suele ser mayor que el de pesca, ya que los peces se pueden cosechar bajo demanda, el día antes de estar en la tienda están nadando en las granjas y la cadena del frío entra en acción rápidamente.
Pásate a la dieta pesco-mediterránea
Además de formar parte de tus recetas estrella por la excelente calidad de los ejemplares que se obtienen, su exquisito sabor o la versatilidad a la hora de cocinarlos, la acuicultura juega un papel muy importante para nuestra salud. Apostar por la dieta pesco-mediterránea (de la que podemos presumir en nuestro país) e incluir este pescado en nuestra cocina es la opción idónea para una alimentación completa, saludable y con numerosos beneficios. ¿A qué esperas para triunfar con tus recetas más oceánicas?