El champagne es una bebida elegante, sofisticada, orientada a celebraciones y momentos especiales o exclusivos. Los destellos de placer y alegría que proporciona el buen champagne son el sello perfecto para instalarse en el recuerdo, para formar parte de momentos inolvidables.
Nos fijamos en los aromas, armonía, delicadeza en el paladar y la elegancia. La histórica Maison de champagne, Perrier-Jouët lleva años dedicada a la creación de los mejores champagnes. Cada añada posee siempre algo especial, paradigma de una dedicación tradicional que se remonta a 1811.
En consonancia con su personalidad característica, Perrier-Jouët ha presentado las nuevas añadas de sus cuvées Belle Époque en España junto con Séverine Frerson, la primera mujer en convertirse en Chef de cave en el seno de la Maison francesa. Como anfitriona del acto, Frerson ha presentado los tres nuevas añadas: Belle Époque Brut 2013, Perrier-Jouët Belle Époque Rosé 2013 y Perrier-Jouët Belle Époque Blanc de Blancs 2012.
De hecho, Frerson, como octava Chef de cave en toda la historia, apuesta por un enfoque innovador tras años de minucioso perfeccionamiento de las habilidades para conocer al detalle los pormenores del champagne. En esta ocasión ha sido el vínculo del lenguaje de las flores de Perrier-Jouët con el de las texturas a la vez que se han centrado en la precisión y la perfección de sabores, matices y sensaciones constantes en la firma.
El Mom Culinary Institute by Paco Roncero ha servido para presentar estas variedades de cuvée a algunos de los mejores chefs y sumilleres que han decidido servir Perrier-Jouët en sus restaurantes, como La Terraza del Casino, en Madrid; Sublimotion, en Ibiza; El Cenador de Amós, en Santander o Boho, en Marbella.
Un evento único y exclusivo que, al igual que la identidad de Perrier-Jouët, ha mezclado arte, gastronomía y naturaleza de la mano de una performance de danza contemporánea que ha escenificado la compañía Ma Dream Team para complementar la degustación de los exclusivos champagnes Belle Époque e ilustrar en cada baile la personalidad específica de cada cuvée.
Durante la velada, se ha podido degustar en primer lugar el Perrier-Jouët Belle Époque Blanc de Blancs 2012, un homenaje desenfrenado y floral a la frescura del Chardonnay. Su delicadeza y personalidad irrepetible llevan a un equilibrio entre azúcar y acidez que se concreta en una armonía excepcional, con energía y carácter.
Un cuvée vibrante al que hay que sumar la particularidad de la influencia de unas excelentes condiciones meteorológicas que favorecieron la extraordinaria calidad de la añada.
Elegante y equilibrado
Después, se ha apreciado el equilibrio y la armonía del Perrier-Jouët Belle Époque Brut 2013, que combina uva Chardonnay con Pinot Noir para darle el toque característico del arte del coupage.
El color dorado pálido y sus brillos de manzana verde se plasman en los aromas de flores blancas que lo caracteriza y le otorgan una frescura que concluye en un final de prolongada elegancia. Un brut cuya armonía es la virtud que lo convierte en una distintiva experiencia de delicadeza.
Un rosé extravagante y seductor
El Perrier-Jouët Belle Époque Rosé 2013 apuesta por la extravagancia y la voluptuosidad seductora. ¿Cómo? Con una unión de uvas Pinot Noir, Chardonnay y Meunier. ¿El resultado? Un conjunto de aromas de flores frescas, como la rosa, violeta y peonía y frutos rojos que le proporcionan unos sabores gourmet tan propios como únicos.
No te pierdas estas tres añadas porque representan la finura más propia de Perrier-Jouët, que se centra en producir el más alto lujo gastronómico para conseguir experiencias únicas de sabores y aromas en un ejercicio de audacia en un estilo floral. ¿A qué esperas para probarlos?