- Espaguetis integrales con salsa romesco
- Cebolletas tiernas con salsa romesco
- Entrecot con salsa romesco
Es compartir con amigos, es el olor a hogar, a unión, a tradición, a sabores de toda la vida, a casa y hogar... es la tradición de los calçots. Y desde hace años han trascendido su lugar de origen, Cataluña, para extenderse por todo el país. Porque están buenísimos. Y estamos en el momento para devorarlos sin parar. Ha llegado la mejor época para degustar este manjar catalán, pero lo cierto es que todavía hay quien todavía no ha encontrado un sitio en el que comerlos como se debe. Nosotros te ahorramos la búsqueda: presentamos la ruta definitiva para catar los mejores calçots y salsa romesco de Madrid y Barcelona. ¡Súbete a este delicioso "tren", los calçots ya te están esperando!
Lo primero que vamos a hacer es detallarte qué es un calçot, para que no haya confusiones si no lo has probado nunca y tienes dudas al respecto. Se trata de un tipo de cebolla blanca, convertida en uno de los platos típicos por excelencia de la gastronomía catalana, que se cultiva de una manera muy especial para que sea alargada, que se consume en una temporada concreta desde final de invierno hasta mediados de primavera (entre enero, febrero y marzo) y se disfruta acompañado de salsa romesco, una salsa riquísima, llena de matices y con una textura muy especial que se elabora a partir de almendras y avellanas tostadas, tomate, ajos, ñora, pimiento choricero -de sabor más amargo-, pan tostado y AOVE.
MADRID
Madrid es el epicentro de la fusión gastronómica. La multiculturalidad y diversidad que esconden sus calles se ve encarnada en su alta oferta gastronómica, en la que no puede faltar una calçotada de calidad. Pero, ¿cómo encontrarla?, ¿tras el nombre de qué restaurante se esconde este tesoro gastronómico? Shh, sigue leyendo.
El Economato
En pleno corazón del barrio de Salesas, esta taberna es la casilla de salida de nuestra ruta. Nos reciben Alejandro y Elena, un andaluz y una vasca que consolidaron su amor por la gastronomía (y por los calçots especialmente) en una cantina que emula, como su nombre ya adelanta, un antiguo economato. Un lugar ideal para disfrutar del vermut, acompañado de una degustación de embutidos catalanes como el pantumaca, además, cómo no, de los famosos calçots con romesco y butifarra a la brasa con mongetes salteados. Un trocito de Cataluña en mitad de Madrid.
C/ Belén, 5.
Web: El Economato
Can Bonet
" [...] la esencia de nuestras raíces, el mar, la montaña, sabores, olores y texturas con las que crecimos. El olor a brasa, a pan tostado, a azúcar caramelizado…" Ester y Pere, los dueños de este local situado en pleno Retiro, describen a la perfección lo que se siente al probar su menú. Una cocina honesta, castiza, que combina la costumbre catalana y la influencia mediterránea.
Recomendamos probar la fideuá, el arroz con gambas alistadas o el lomo de bacalao, sin olvidar, obviamente, los exquisitos calçots con la salsa romesco. Pondríamos el broche de oro a esta suculenta experiencia con la famosa milhoja. Una elaboración cuidada y tradicional que te hace sentir como en casa.
C/ Av. de Menéndez Pelayo, 15.
Web: Can Bonet
BARCELONA
Si lo que quieres es vivir la aventura de la calçotada de la forma más auténtica posible, Ouigo te lleva a Barcelona para probar, desde el lugar de origen, los mejores calçots de la capital catalana.
Belbo Terrenal
Comenzamos el itinerario con este restaurante de cocina mediterránea de Belbo Collection, en el que degustar una calçotada de cinco estrellas en un entorno único, con una arquitectura cuidada en la que la vegetación adquiere gran protagonismo. Cierra los ojos y recréate en el sabor del pà pagés amb tomáquet. ¿No es cómo palpar el Mediterráneo?
C/ Casp, 1-13.
Web: Belbo Terrenal
Pasatapas
En el siguiente enclave podremos sentir el mismo Mediterráneo casi a nuestros pies. Nos dirigimos a la costa y, en plena zona de la Barceloneta, nos encontramos con el restaurante Pasatapas, un local con una trayectoria de más de 25 años.
Con un amplio abanico de menús a su disposición (incluyendo opción vegetariana), todos los clientes podrán disfrutar de una buena calçotada, acompañada por otros platos como la tira de costillar BBO.
C/ Dr. Aiguader, 8.
Web: Pasatapas
Can Travi Nou
Can Travi Nou se ha convertido en un referente gastronómico, no solo por la deliciosa propuesta culinaria, sino por la magia del espacio. Se trata de una gran masía catalana cuyo interior guarda una fortuna gastronómica del nivel de los calçots (acompañados de carne a la brasa y salsa romesco con alioli), el bogavante salteado con garbanzos o el bacalao gratinado con muselina de ajo sobre una alfombra de pisto.
C/ Jorge Manrique, s/n.
Web: Can Travi Nou
Can Cortada
Por último, nos desplazamos hasta el Can Cortada. Este emblemático restaurante, convertido en un castillo declarado Patrimonio Artístico de Barcelona, se alza como uno de los lugares más fascinantes para degustar la calçotada. Rodéate de un entorno medieval único mientras saboreas una buena parrillada de carne a la brasa, entre la que encontramos churrasco, pollo, chistorra, cordero y butifarra de la Garriga. Un banquete histórico.
C/ Av. de l’Estatut de Catalunya, s/n.
Web: Can Cortada
Tanto si aún no los has probado y estabas falto de recomendaciones, como si lo que buscas es recrearte en un sabor más que conocido para ti, concédete este regalo para el paladar y descubre el calçot en su versión más pura y tradicional. Y si lo que buscas es disfrutarlos en el propio terruño y estás en Madrid, una opción ideal es desplazarte a Barcelona en tren de Alta Velocidad. En OUIGO encontrarás billetes a partir de 9 euros y harás el trayecto entre ambas ciudades en dos horas y media. ¡Y a por esta delicatessen catalana!
Lucía Ruiz estudió Relaciones Internacionales y Comunicación y ahora continúa formándose con un Máster de Marketing de Moda. Escribe para aterrizar, para recordar, para existir. Es su manera de dar forma a la vida, de hacerla real. Por eso anota todo aquello que le hace feliz: la comida, los viajes y las nuevas experiencias no pueden faltar en la lista.