Pasear por el centro de la madrileña calle Serrano, cerca de Colón, subir unas escaleras y de repente sentir que se ha obrado magia a tu alrededor y que estás en pleno desierto del Sáhara, del Gobi o de Arabia. Y no lo decimos por el paisaje y la inmensidad ni porque el suelo se transforme en una manta de dorada y fina arena sino porque ante ti vas encontrar la primera jaima de Madrid, el restaurante Nómada. Acaba de abrir sus puertas y no va a tardar en entrar en la lista de restaurantes nuevos de moda en Madrid.
Las jaimas son las tiendas de campaña hechas de cuero que utilizan los nómadas árabes, y este restaurante las simula de manera perfecta, por supuesto con una estructura moderna, confortable y amplia manteniendo su esencia y muchos detalles. Se trata de que te sientas como en una de ellas, que la experiencia sea inmersiva y que sirva de perfecto complemento a su propuesta gastronómica, una cocina de raíces árabes con cruces mediterráneos e inspiración andalusí a la que se suma música y actuaciones en directo y una amplia carta de coctelería. ¿Quién está detrás de Nómada?: el empresario hostelero Kike Sierra (Panthera, Bar Carallo, Liberty Supperclub, Thundercat).
El restaurante forma parte de un proyecto llamado Galerías Serrano, que tiene como objetivo revitalizar un complejo de edificios de estilo brutalista entre los que se ubica, para crear un nuevo templo de ocio con distintas ofertas. De hecho, ya se están allí ejecutando nuevas ideas gastro que veremos en unos meses con el restaurante Astro a la cabeza.
Un relajante oasis en medio de la ciudad
El restaurante evoca a una jaima de lujo. Los techos en forma de pagoda, los tonos amarillos y anaranjados y arena, mobiliario de madera en distintos tonos ocres y tierra, mesas de madera, cómodos y mullidos sillones y sillas tapizadas con estampados árabes, quinqués, lámparas árabes, apliques en forma de ojos, jarrones y decoración que imaginarías en esta zona del mundo; y una terraza con vegetación y cascadas de agua, puffs, shihas y barras de incienso para crear un relajante oasis componen los distintos espacios de Nómada. El interiorismo es obra del estudio Parolio.
La visita comienza con un ritual de idead para purificar el alma. Consiste en un lavado de manos con agua templada aromatizada y recolocación de chakras. Se trata de crear un estado de espiritualidad y comunión con el lugar que te predisponga a relajarte y disfrutar. Y, hay que reconocerlo, es un juego divertido para empezar la noche.
Cenar, beber y sanar
Con estas tres máximas definen la propiedad al restaurante Nómada, cuya propuesta gastro mira hacia la cocina del Líbano como principal referencia y eje de la cocina mediterránea que elaboran. Para mantener la esencia y la raíces de su cocina, el jefe de cocina es de origen sirio.
La carta cuenta con casi cuarenta platos, la inmensa mayoría de ellos frescos y ligeros, y sobre todo pensados para compartir, muchos de ellos los que puedes esperar en un árabe. Para abrir boca hay platos indispensables como el celebérrimo Baba Ganoush, que elaboran con berenjena asada y pimiento, y le dan un toque fresco con limón y granada; el clásico Dolma -hojas de parra rellenas de arroz con verduras y un toque de melaza de granada con yogur griego- que te hará pensar en Grecia; y el Surtido de Hummus del que ofrecen seis sabores: clásico, con tahini y limón; rose, con remolacha; zaatar, con tomillo y sésamo tostado; pesto; mudakhan, con pimiento dulce ahumado y har, con salsa picante casera.
Más clásicos imprescindibles de la cocina árabe que vas a encontrar son el Falafel y unos deliciosos Kebbeh -una especie de croquetas de masa de trigo rellenas de carne de cordero y piñones- muy sabrosas. Adentrándonos más en los patos para compartir también tienes la Safiha de cordero con salsa de granada y pimiebto verde; y la Shawarma, un pan libanés con pollo marinado a la plancha, tomate, pepinillo y salsa de ajo que no vas a poder parar de picar; y la Toscha, pan de pita relleno de carne y queso.
Si eres de carne, te recomendamos que te dejes seducir por los shish, los tradicionales pinchitos especiados al carbón, que son una buena opción para continuar con los principales aunque vas a encontrar opciones más atrevidas como el Phaki -pollo relleno de espinacas con huevo cocido y especias- o castaletas -chuletitas de cordero marinadas a la parrilla, entre otros.
La hora de los golosos llega con dulces tradicionales árabes puestos al día, como el Baklava, los ricos bocados de hojaldre relleno con frutos secos tan tradicionales de esta cultura; la Tarta Selena, un crujiente hojaldre de fideos con crema de aroma a vainilla y pistacho; o el gran protagonista de todo restaurante desde hace años pero adaptado a su propuesta: la Tartar de queso, en este caso con pistachos y agua de azahar.
Cenas y cócteles
Una de las apuestas principales de Nómada es por los cócteles, sumándose así a la tendencia que no hace más que crecer en Madrid con locales que ofrecen todo para que vivas con ellos la noche de principio a fin. Han creado una iniciativa llamada 'La Ruta de las especias" con 18 cócteles que te han viajar por todo el mundo, de Ceilán a Sumatra, Bagdad o Samarcanda. Además, cuentan con "Happy hour" de 18:00 a 20:00 de lunes a domingo.
En Nómada de momento solo puedes ir a cenar, ya que abren al atardecer. Si te animas a ir debes saber que a partir de las once de la noche los fines de semana tienen una performance de música y bailarinas.
C/ Serrano 41, Madrid.
Tel. 630 65 69 61
Web: www.nomadamadrid.es
IG: @nomada_mad
Precio medio: 45 euros
