- Baroz es el restaurante para darse un homenaje a base de arroces y tapas clásicas.
- Igual que Dani García ha revolucionado Madrid con Lobito de Mar, Enrique Valentí está cautivando a toda la ciudad de Barcelona.
Sorprender con un restaurante en Barcelona hoy en día no es tarea fácil y en ocasiones apostar por lo tradicional, como ha hecho Juanjo López en la capital, es la clave para impresionar a un público que ya ha visto de (casi) todo. Por eso, en su última aventura, Enrique Valentí ha decidido entregarse al bullicio, las raciones y el horario ininterrumpido sin renunciar a la calidad. Este nuevo local del empresario se llama Baroz y surge de la fusión de las palabras 'bar' y 'arroz', lo que dice mucho de lo que encontrarás después en la carta. Con él ha querido rendir homenaje a los chiringuitos arroceros que invadían la Barceloneta antes de los Juegos Olímpicos de 1992 y como escenario ha escogido las alturas de la Ciudad Condal. Una combinación que solo con pensarla huele a éxito.
Ubicado en la planta número 23 del icónico edificio Colón de Barcelona, este restaurante es el nuevo templo al que acuden los fieles a los domingos de paella cada semana. Aunque cualquier día de la semana es bueno para disfrutar de su carta, sin duda el fin de semana es el momento álgido de Baroz y la antelación es imprescindible si quieres reservar una mesa. Eso sí, siempre puedes encontrar hueco en su barra y entregarte a la escueta pero infalible carta de tapas y raciones que tiene. Con ellas, Enrique Valentí, que es conocido (y querido) en la ciudad por su restaurante Marea Alta, ha querido rescatar la esencia de la cocina de bar de siempre y te enamorarás de principio a fin.
En su afán por devolver la autenticidad de una barra a Baroz, el que es ya el nuevo restaurante de moda en Barcelona, las inspiraciones son muy variadas pero todas caseras y basadas en el mejor producto nacional. Nos encontramos desde tapas catalanas a madrileñas, pasando por creaciones que te transportan del norte al sur de España.
Imprescindibles son sus boquerones en vinagre con piparras, como los que preparan en la capital o un plato mitad empedrat, mitad esqueixadas que sabe a pura tradición catalana. Otros de nuestros favoritos son los calamares a la andulza y su espectacular ensaladilla rusa, que ya se ha convertido en una de las más deseadas de nuestro país.
En este nuevo restaurante de Barcelona tampoco faltan algunos guisos, especialidad por la que Valentí, a quien le gusta autodefinirse como un 'guisandero', siente verdadera devoción, como los mejillones 'a la francesa' o unos garbanzos con berberechos.
Pero la verdadera estrella de Baroz, con permiso de las delicias mencionadas anteriormente, son los arroces. Aunque estamos acostumbrados a ir a la Barceloneta para disfrutar de un banquete de granos, ahora existe un nuevo 'chiringuito' en las alturas en el que hacerlo. Seguirás viendo el mar y disfrutando de paellas pero desde un punto de vista superior.
Además, los arroces en Baroz serán 100% estacionales, por si creías que te estábamos descubriendo un restaurante cualquiera de Barcelona. Esto quiere decir que tan solo trabajan con la mejor materia prima que corresponda a esa temporada y que la manera de prepararlos también dependerá de la época del año. Si toca alcachofas, toca alcachofas y si no, alguna otra maravilla tendrán.
De hecho, una de los platos estrella de la carta inaugural ha sido el arroz de alcachofas y rebozuelos, elaborado al estilo alicantino: formando una capa muy fina sobre la paella y con arroz bomba del Delta del Ebro.
Aunque durante estos meses de estreno de Baroz nos hemos entregado a este tipo de arroces y nos va a costar despedirnos del del caracoles y cañaíllas, estamos deseando que llegue la carta de invierno a este restaurante de Barcelona. Tal y como ha explicado Enrique Valentí: "Haremos recetas más intensas de sabor e incluiremos arroces caldosos, al horno y cremosos".
En cuanto a los postres, han seguido la línea tradicional que defienden en todo el menú. Los clásicos mandan y terminar con su limón helado te llevará al verano y la playa de Barcelona. Si cierras los ojos y le pones mucho énfasis mientras lo comes, sentirás la arena en los pies y escucharás el romper de las olas.
En cuanto a la decoración, seguro que puedes intuir el estilo por el que se ha decantado la interiorista Cristina Carulla para darle vida a Baroz. Desde su estudio han querido resaltar los colores que nos transportan al verano, nos hacen soñar con el mar Mediterráneo y en concreto traen a la memoria los años dorados del barrio de la Barceloneta. Desde el amarillo hasta el rojo, pasando por el omnipresente azul son los dueños del local y solo dejarás de mirarlos para asomarte y disfrutar de las increíbles vistas. Tampoco desaproveches la oportunidad de observar las fotografías de los años 50, 60 y 70 en blanco y negro del archivo municipal que se encuentran en el vestíbulo.
De momento, tenemos poco más que añadir pero eso solo puede significar una cosa: vamos a tener que visitar Baroz unas cuantas veces más para probar de principio a fin toda su carta. Y cuando cambie... Bueno, nos 'sacrificaremos' y tendremos que volver a empezar ;)
Dirección: Avenida Drassanes, 6-8, Edificio Colón, piso 23 (Barcelona).
Teléfono: 936 313 590.
Horario: De lunes a domingo de 13:00 a 23:00.
Precio medio: 35 €.