La clave de toda esta historia: la textura. Y de esto va todo lo que te vamos a contar en los próximos minutos: de cómo pasar de pelo a pelazo con sólo darle “otro rollo a tu pelo”. Y atención, porque tienes varias formas de lograrlo. Y es que esta textura se puede lograr de dos maneras: sobre un pelo que se lava la noche o el día anterior y goza de un efecto bed hair perfecto o bien, a base de productos que logran lo mismo, incluso sobre una melena recién lavada. Y si estás pensando que ese efecto desenfadado, apenas trabajado y con una textura de diosa no es para ti por tener el pelo fino, no sabes cuán equivocada estás. Porque mira por donde, no todas esas melenas gozan de buena densidad pero sí que sí, TODAS al completo, son envidiables.
El estilo de las chicas francesas ha sido siempre un objeto de estudio propio. En moda y en belleza. Después les hicieron algo de sombra las nórdicas y casualidades de la vida, ambas gozan de este rollo effortless en sus melenas. Y por muy despeinado y poco trabajado que puedan parecer, no te creas ni la mitad de lo que ves porque detrás de ese pelo que tantas veces has intentado conseguir a golpe de plancha, hay trabajo. Y más que trabajo, hay texturizadores.
El producto clave
Ya no hay secretos. Hablar de texturizadores supone hablar de champú seco. Y ya sabes las mil y una bondades que un buen champú seco puede hacer por tu melena. Entre otras, refrescar el cuero cabelludo cuando no te ha dado tiempo a lavarlo, darle un plus de volumen, añadir brillo y aroma y efectivamente, convertirlo en un french hair de libro.
Sólo tienes que hacer un rastreo rápido en las redes sociales. Echa un vistazo a esos peinados que gozan de volumen. ¿Quién aparece siempre en primer lugar? Correcto: el champú seco.
Y aunque hay más trucos que pueden conseguir lo mismo, no deberías tener el neceser vacío sin uno de estos.
El nº1 en España y en otros países como Reino Unido es el champú seco de Batiste, que por cierto acaba de lanzar Batiste Cherry, con los mismos beneficios y esta vez, un suave y dolce aroma a limpio con toques afrutados.
Con un golpe de champú seco en las raíces, a una buena distancia, puedes eliminar el apelmazamiento y el efecto mate causado por una necesidad urgente de lavado y la falta de tiempo. Añade un nuevo movimiento y permite manejarlo y despeinarlo a tu gusto, como esas chicas francesas de Pinterest que tantas pasiones levantan.
Pero no sólo de champús secos vive el pelo de las francesas. Otro de los secretos mejor guardados, que ya son todo un secreto a voces, son sus fundas de almohada. Hablamos de las fundas de seda, la clave para evitar el frizz, especialmente si tienes un cabello que tiende a encresparse con facilidad.
Los secretos de toda melena francesa, al descubierto, por Danielle Marcan:
Cuándo lavarte el pelo
Lograr manejar ese movimiento francés también es cuestión de tiempos. Y cuando decimos “tiempos”, nos referimos a que un pelo lavado la noche anterior es mucho más manejable que un pelo recién lavado.
Existen claras diferencias entre las texturas de ambos cabellos. El pelo recién lavado, secado, pulido y trabajado goza de mucho más brillo y movimiento. Pero su volumen es más efímero, dura menos y el peinado también.
Si evitas salir con el pelo recién lavado y secado, evitarás el frizz, conseguirás un volumen más equilibrado y lograrás trabajarlo mejor con un poco de texturizador (a.k.a. champú seco) en cuero cabelludo y aceite capilar o cera en puntas.
El pelo ondulado de las francesas
¿Por qué no te quedan las ondas con la plancha? Puede que estés marcando demasiado el bucle o que todavía no hayas experimentado formas nuevas de ondulártelo.
Un par de tips rápidos:
- Cuando crees la ondulación, evita marcar demasiado la punta.
- Cuando hayas ondulado el mechón, estíralo hacia abajo.
Este otoño, disfruta de pelo nuevo, como recién salido de… ¿París?
Blanca del Río es experta es belleza y estilo de vida. La salud mental y la creatividad son otros dos pilares de inspiración para escribir. No se le escapa un color nuevo de pelo, un corte, una sombra de ojos o una forma viral de hacerse el 'eyeliner'. Le fascina adentrarse en el mundo de la alimentación, indagar en cómo se cuidan en todas las partes del mundo y qué podemos aprender de todos esos rincones para mejorar nuestra salud, por dentro y por fuera. Así que no es de extrañar que tan pronto te encuentres un artículo suyo sobre lo más visto en el backstage de París en maquillaje, como temas referidos a cómo explotar tu lado más creativo, cómo gestionar tus emociones o cómo aprovechar mejor tu energía. Las redes sociales son una de sus fuentes pero no tiene FOMO, porque donde más inspiración encuentra para escribir sobre cualquier tema, es en los libros. Devora todo aquello que sale al mercado en forma de ensayos y manuales sobre todos los temas que aborda a diario, pero pocas veces la encontrarás leyendo una novela (y menos de amor). Blanca se graduó en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, se formó como 'cool hunter' en la escuela de moda, arte y diseño IED de Madrid, así como en fotografía y artes visuales y digitales con los mejores profesionales.
Mientras tanto, ha podido completar su expertise con grandes expertos en el terreno de la belleza, la salud y el bienestar gracias a su trabajo en medios de comunicación especializados del ámbito digital, en los que ya acumula más de 15 años de experiencia.