Ya es tiempo de romper con esa relación tóxica y obsesiva con las calorías y empezar a vivir una vida más plena y libre.
Aquí te dejo cinco recomendaciones clave para que puedas dejar de contar hasta las calorías del café y empezar a disfrutar la comida, de verdad.
1. Las calorías no son tan confiables
Primero, vamos a cambiar ese chip. Los alimentos son mucho más que números en una etiqueta. Son fuentes de placer, energía, nutrición y conexión. Cada vez que vayas a comer algo y pienses en las calorías, te recomiendo preguntarte: ¿este alimento me aporta vitaminas, minerales, fibra? ¿Cómo me hace sentir? ¿Me está dando placer, energía o nutrición?
Además, las calorías que dicen tener cada alimento ni siquiera son tan exactas, porque cada uno usa diferentes cantidades de energía para digerir. Así que, por eso han pasado bastante de moda.
Borra las apps de conteo de calorías, si es que las usas, y empieza a no guiarte por las calorías al menos una comida al día, sino por lo que tu cuerpo necesita en ese momento.
2. Escucha a tu cuerpo
Puedes re-entrenar a tu cuerpo para reconocer cuándo tiene hambre, cuándo estás llena, y qué necesita para funcionar. El problema es que, con tantas dietas y reglas, hemos aprendido a ignorarlo.
Al principio, puede ser que te apetezca comer lo que te dé la gana, por estar viviendo años en restricción, pero tu cuerpo aprenderá a regularse. No entres en pánico.
Te vas a aburrir de comer galletas todos los días, y empezarás a buscar más variedad, sin tener que controlar todo lo que comes 24/7. Te permitirás esas mismas galletas cuando te apetezcan.
3. Rompe con la mentalidad de dieta
La cultura de la dieta nos ha lavado el cerebro haciéndonos creer que nuestros cuerpos están mal. Por eso nos da tanto miedo soltar las calorías. No es más que una sensación de falso control.
Cuando empiezas a comer usando el placer, disfrute y nutrición como brújulas, el control pasa a un segundo plano.
Haz una lista de todas las reglas alimentarias que tienes y empieza a desafiarlas, muchas, de hecho, son mitos.
4. Redescubre el placer de comer
Comer tiene que incluir placer para que podamos cambiar de hábitos de forma sostenible. No puede ser siempre una tarea que te llena de ansiedad.
Cocina más en casa y experimenta con nuevos ingredientes y recetas. Disfruta de cada bocado, presta atención a los sabores, texturas y aromas.
Permítete disfrutar de los alimentos que amas sin culpa. Si te encanta el chocolate, come un trozo a diario. Incluye todos los días algo que te deé placer y verás cómo comer nutritivo deja de ser aburrido, y obsesivo.
5. Practica la alimentación intuitiva
La alimentación intuitiva es un enfoque que te permite reconectar con tus señales de hambre y saciedad, disfrutar de la comida y honrar tu salud.
Sé amable contigo misma, respeta tus antojos y aprende a entender qué es lo que necesita tu cuerpo cada día.
Dejar de contar calorías no es fácil, porque te acostumbras a no escucharte, y a controlar todo.
Especialmente si algo en tu vida no te gusta, vigilar la comida puede sentirse como que, por fin, tienes el control de algo. Pero cuando eso te roba el placer y la libertad, ya no es salud.
Prueba a soltar poco a poco este control todos los días. Sentirás cómo la culpa se empieza a ir. Si esto te está costando, por favor, no dudes en buscar ayuda con una terapeuta especializada, no necesitas atravesar esto en soledad.
Victoria Lozada es experta en nutrición inclusiva, conducta alimentaria y salud para todas las tallas. En sus redes sociales, con más de 300mil seguidores, la puedes encontrar hablando sobre cómo las mujeres vivimos a dieta, violencia estética, complejo de belleza y nutrición fuera de cultura de dieta.
Le apasiona escribir, por eso tiene 4 libros. El último se llama "Come sin hacer dieta", que abarca varias de sus pasiones: la nutrición y salud integrativas, la divulgación, y la liberación corporal de las mujeres.
Tiene un podcast que se llama "Esto es nutrición" donde habla de trastornos alimentarios, dietas de moda, estilo de vida saludable con ciencia, y donde además, derriba muchos mitos de la nutrición.
Victoria estudió Nutrición y Dietética en la Universidad Central de Venezuela, y tiene un máster en Trastornos de la Conducta Alimentaria de la Universidad Europea de Madrid. Ha trabajado en clínicas de nutrición, hospitales, farmacias, y desde hace algunos años se dedica exclusivamente a la educación y divulgación, creando cursos, programas y sus libros.