Cada vez que abro las redes sociales encuentro un post sobre una persona estupenda contándome por qué ella se ama, y cómo tengo que amarme yo también.

Y todo está genial, si no viviéramos donde vivimos, el planeta Tierra. Un sitio donde hay estándares de belleza, presión y violencia estética, gordofobia… no hace falta que siga, tú ya sabes a lo que me refiero.

Por eso mi recomendación no es enfocarte primero en cómo amar tu cuerpo así de entrada, si no en demostrarle respeto. Si has pasado años odiando tu cuerpo, como yo, y millones de otras mujeres, amar tu cuerpo de un día para otro te sonará bastante extraño, y se puede sentir muy difícil.

Esto lleva a frustración, sensación de que nunca vas a ser capaz de hacer esto, y un sentimiento de que tu cuerpo no merece ese amor, cuidado y respeto.

Pero no te preocupes que aquí estoy yo para guiarte en esto, porque la vida ya tiene suficientes retos como para meternos en este berenjenal así de gratis.

Primero, y, ante todo, hablemos de ese respeto que mereces. Y no solo me refiero a verte en el espejo mientras te tocas la tripa y te dices: ¡Hola, eres suficiente! (Aunque esto funciona bastante bien a veces). Me refiero a reconocer tu cuerpo como lo que es: un contenedor que sobrevive a muchas cosas, fuerte, y ha aguantado decenas de dietas, maltrato, y críticas.

Así que, en lugar de seguir juzgándolo, sometiéndolo a ejercicios excesivos, y poniéndolo a pasar hambre sin necesidad, llegó la hora de demostrarle el respeto que merece.

Come sin hacer dieta: Una nueva forma de entender la nutrición (Cocina saludable)

Come sin hacer dieta: Una nueva forma de entender la nutrición (Cocina saludable)
Crédito: Amazon.es

En mi libro “Comer sin hacer dieta” explico muchas maneras de demostrarte respeto, aquí te dejo varias:

  • Vestirte con ropa cómoda y que te guste
  • Implementar gratitud. Notar y agradecer todo lo que tu cuerpo puede hacer.
  • Tener rutinas de autocuidado: atender las necesidades de tu cuerpo con alimentación nutritiva, descansar, gestión del estrés, etc.
  • Tener higiene y cuidados contigo: ducharte, cepillarte los dientes, cortarte las uñas, básicos de respeto corporal.
  • Hacer un movimiento (ejercicio) que te guste, no desde el castigo.
  • Poniendo límites: aprendiendo a decir que no como un gato al que le intentas poner un disfraz. No hace falta ir a todos los planes, ni hacer todos los favores.
  • Celebrar tus logros, celebra tus éxitos como
  • Buscar ayuda cuando lo necesites. No, no eres una molestia para tus amigas (y si lo eres, va siendo hora de cambiar de amigas).
  • Cuidar de tu salud mental también: lectura, momentos de desconexión, ir a terapia si es necesario, etc.Ten compasión contigo: si eres compasiva con tu amiga que llegó de fiesta y ahora tiene resaca ¿por qué contigo no?

Puede sonar más fácil de hacer que en la práctica, lo sé, la vida adulta. Toma el tiempo que necesites para empezar, comienza por una demostración de respeto, y sé amable contigo.

Casi siempre nos desvivimos por caer bien a los demás, mucho más que a nosotras mismas. Pero recuerda, mereces tanto respeto como el que le das a tus amigas, a tu crush, y hasta a la chica que te da muestras gratis en la perfumería.


Headshot of Victoria Lozada

Victoria Lozada es experta en nutrición inclusiva, conducta alimentaria y salud para todas las tallas. En sus redes sociales, con más de 300mil seguidores, la puedes encontrar hablando sobre cómo las mujeres vivimos a dieta, violencia estética, complejo de belleza y nutrición fuera de cultura de dieta.

Le apasiona escribir, por eso tiene 4 libros. El último se llama "Come sin hacer dieta", que abarca varias de sus pasiones: la nutrición y salud integrativas, la divulgación, y la liberación corporal de las mujeres.

Tiene un podcast que se llama "Esto es nutrición" donde habla de trastornos alimentarios, dietas de moda, estilo de vida saludable con ciencia, y donde además, derriba muchos mitos de la nutrición. 

Victoria estudió Nutrición y Dietética en la Universidad Central de Venezuela, y tiene un máster en Trastornos de la Conducta Alimentaria de la Universidad Europea de Madrid. Ha trabajado en clínicas de nutrición, hospitales, farmacias, y desde hace algunos años se dedica exclusivamente a la educación y divulgación, creando cursos, programas y sus libros.