Yo siempre he sido de las que al llegar septiembre, cortaban por lo sano. Pero sano, sano. No menos de un palmo de pelo. Es como hacer un reset. Una limpieza general y empezar de nuevo. Por la razón que sea, este año tan raro, no lo he hecho y mi objetivo, de hecho, es mantenerlo hasta dejármelo un poco más largo aún.
Sucumbir al bob es fácil, sobre todo con todas las tendencias tan frescas y apetecibles que hay sobre la mesa. Pero si eres de las que este año no quieren acceder a la tijera, comparto contigo el truco que ha hecho que mis puntas sigan estando como nuevas y no lo haya cortado por necesidad. Y un dato: llevo el pelo rosa y una decoloración muy alta debajo. ¡Sí, se puede!
Lo primero que tienes que saber es que el acondicionador, en esta tarea, no tiene cabida. El ritual es el siguiente: exfoliación capilar, champú nutritivo y mascarilla. Siempre que me lavo el pelo, la uso. Eso sí, cuando lo he notado más seco de lo normal es cuando he puesto en práctica el truco estrella.
Consiste en hacer una “cura” a base de mucha más cantidad de mascarilla, cubrir el pelo con un gorro de ducha de plástico (con el cabello húmedo) y aplicar calor ligero con un secador. Es un truco inesperado que sorprendentemente funciona. La razón: el calor que se genera en el interior hace que la fibra capilar se abra y los activos nutritivos de las mascarillas penetren en mayor profundidad, reparando las fibras más dañadas.
Pero hay otros tips que puedes poner en práctica para sacar mas uso a la mascarilla y no cortarte ni un centímetro. Por ejemplo, que cuando vayas a aplicarla intentes eliminar todo el agua que puedas del lavado, no sólo escurriendo, sino incluso secándolo un poco con una toalla. El producto actuará mucho mejor.
También puedes masajear con la mascarilla mechón por mechón, incidiendo en loas puntas mas dañadas, nunca en sentido contrario al pelo, sino al revés, en la dirección del pelo y deslizando los mechones entre los dedos, con suavidad. Ayudarás a que penetre mucho mejor.
Y si quieres uno más, este es uno de los trucos que más he puesto en práctica este verano. Además, añadía un poco de color fantasía y refrescaba el tono de tinte, que ha bailado entre el rosa y el lavanda: aplícala en seco, dejando espacio entre lavados (unos 6) y dejándola actuar más de media hora. Después, dúchate y aclara.
Algunas de nuestras mascarillas favoritas
Elegir bien, por cierto, es otra de las claves para hacer que la mascarilla sea el nuevo acondicionador. Apunta estas:
La mascarilla regeneradora de aceite de higo chumbo de Christophe Robin
La encontrarás en Sephora. Está hecha a base de higo y aceites vegetales y regenera el pelo de raíz a puntas (52,55 €).
Unicorn Locks, de Truly
Está formulada con aminoácidos de queratina, aceite de coco, plátano, aguacate, manteca de cacao y extractos de plantas hidratantes que reparan el pelo dañado y promueven el crecimiento (29,95 €).
Don’t Despair, Repair!, de Briogeo
En 20 minutos promete reparar el pelo dañado, darle más brillo y reducir la rotura. Es una mascarilla súper intensiva formulada con aguacate, aceite de almendra dulce y argán y vitamina B5 (37,99 €).
Melt Into Moisture, de Deva Curl
La mascarilla ideal para las chicas de pelo rizado porque les deja un aspecto brillante, saludable y ligeros. Está formulada con mantequilla de matcha, aceite de almendras dulces y extracto de remolacha. Nutre en profundidad (37,95 €).
Repair Mask, de Lazartigue
Tiene queratina vegetal y deja el pelo fuerte y súper sedoso (44,99 €).
La mascarilla de noche de coco de Sephora Collection
Un secreto: déjala actuar toda la noche y enjuaga por la mañana. Tendrás el pelo como nuevo y encima, es low (4,55 €).
Y si con todo esto sucumbes al corte, ya no será porque no te hayamos dado trucos para evitarlo…
Blanca del Río es experta es belleza y estilo de vida. La salud mental y la creatividad son otros dos pilares de inspiración para escribir. No se le escapa un color nuevo de pelo, un corte, una sombra de ojos o una forma viral de hacerse el 'eyeliner'. Le fascina adentrarse en el mundo de la alimentación, indagar en cómo se cuidan en todas las partes del mundo y qué podemos aprender de todos esos rincones para mejorar nuestra salud, por dentro y por fuera. Así que no es de extrañar que tan pronto te encuentres un artículo suyo sobre lo más visto en el backstage de París en maquillaje, como temas referidos a cómo explotar tu lado más creativo, cómo gestionar tus emociones o cómo aprovechar mejor tu energía. Las redes sociales son una de sus fuentes pero no tiene FOMO, porque donde más inspiración encuentra para escribir sobre cualquier tema, es en los libros. Devora todo aquello que sale al mercado en forma de ensayos y manuales sobre todos los temas que aborda a diario, pero pocas veces la encontrarás leyendo una novela (y menos de amor). Blanca se graduó en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, se formó como 'cool hunter' en la escuela de moda, arte y diseño IED de Madrid, así como en fotografía y artes visuales y digitales con los mejores profesionales.
Mientras tanto, ha podido completar su expertise con grandes expertos en el terreno de la belleza, la salud y el bienestar gracias a su trabajo en medios de comunicación especializados del ámbito digital, en los que ya acumula más de 15 años de experiencia.