
Aunque resulta irresistible, nuestro organismo no sólo no necesita el azúcar blanco sino que puede convertirse en un veneno y crearnos una verdadera adicción. Reducir su consumo al máximo o sustituir la sacarosa por otros azúcares más saludables puede darle un giro de 180 grados a tu salud, a tu aspecto y hasta a tu estado de ánimo. Descubre por qué.
VER VÍDEO


El remedio de 3 € para arrugas, ojeras y bolsas

El perfume de los 90 por el que todas me preguntan

ELLE + CLAREL
Los básicos de skincare antiedad en tu neceser

La crema de 15 € con la que no se necesita maquillaje
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo