El párpado caído hace que tengamos cara de cansadas y nos echa años encima. Además, se acentúa por los gestos de estrés y tensión y por el cansancio que se acumula a lo largo del día. Otro de los factores que lo provocan es el paso del tiempo. Se entiende entonces como algo a lo que hay que resignarse, pero tiene solución y sin pasar por el quirófano. El párpado caído se puede disimular con maquillaje y trabajar con ejercicios de yoga facial.

Esta disciplina cambia el rostro al instante y la puedes practicar estés donde estés y en cualquier momento del día. Laura Esteve, creadora de Método Qimera, basado en la utilización del yoga facial y los masajes para encontrar el bienestar, la usa justo para levantar el párpado caído. Cuenta que a ella el cansancio se le refleja en el rostro haciendo que sus cejas se vayan cayendo y que se le encapoten los ojos. En cuanto empieza a notarlo, hace este tipo de ejercicios.

Qué ejercicios de yoga facial hacer para combatir el párpado caído

El que propone esta experta consiste en trabajar el arco de la ceja sobre todo. Lo ideal es que lo hagas con tu crema de contorno de ojos o un sérum. Estos productos, además de tratar la zona, ayudarán a que los dedos deslicen mejor por la piel. Aunque, como dice la experta, puedes hacerlo en cualquier momento que lo necesites, aunque no tengas crema, para darle un empujoncito a tu mirada.

Dividiremos la ceja en dos partes y la trabajaremos con los dedos "como si el último dedo le pasase el relevo al siguiente", indica Esteve. Con las palmas hacia la frente, se ponen las puntas de los dedos bajo la ceja, como si quisiéramos levantarla, y se deslizan hacia mitad de la ceja en sentido ascendente. Se repite el movimiento de 10 a 15 veces. Se empieza desde la parte más cercana al tabique nasal hasta el centro de la ceja.

Después, pon la palma de la mano sobre el ojo, y ahora haz lo mismo desde el medio al final de la ceja. Cuando llegues a este punto, desliza los dedos por el final del ojo hacia la sien. Repítelo también 10 o 15 veces. Notarás una diferencia instantánea.


Este ejercicio levanta el párpado y también abre la mirada. Pero no es el único. Si tienes los ojos hundidos, primero trabaja la cuenca del ojo. Desliza los dedos por la piel de la ojera de manera ascendente hacia la raíz del cabello y al final de la ceja.

A continuación, eleva el párpado poniendo los dedos en forma de tijera en cada uno de los extremis de la ceja, desliza y júntalos en la parte de arriba de la frente. Después, sigue subiendo las cejas hacia arriba con las puntas de los dedos.

Por último, esculpe el hueso superior del ojo con el nudillo y termina de abrir la mirada contorneando la forma del ojo.

Headshot of María Muñiz

María Muñiz es experta en belleza. No hay tendencia en manicuras y pedicuras, truco de maquillaje o corte de pelo de moda que se le resista. Lo que más le gusta en el mundo es un pintalabios rojo que se pueda sumar a su colección de más de 100, además de probar lo nuevo en tratamientos para el pelo fino, aceites para labios, cremas de todo tipo, sérums y contornos de ojos posibles. Eso sin contar cada perfume que ve la luz. Si pueden ser perfumes florales y frescos, mejor.

Por eso, no puede vivir sin redes sociales, en las que bucea hasta que da con lo último que se lleva en cada espejo y neceser del mundo (hasta lo que pasa más desapercibido). Internet es su medio natural, se siente como pez en el agua después de una trayectoria de casi diez años en medios digitales, que comenzó cuando se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Desde entonces, María Muñiz ha pasado por cabeceras de moda y belleza como Harper’s Bazaar o Cosmopolitan como redactora de belleza. Ahora ha vuelto a ELLE, uno de los primeros medios donde pudo especializarse en la comunicación digital, para tomar las riendas de la sección de belleza, contarte todo lo que necesitas saber sobre novedades y tendencias y crearte alguna que otra necesidad.