Tenemos clara una cosa: el paso de los años y el avance en la edad es uno de los motivos que vienen acompañados de la falta de luminosidad en la piel. Y un segundo motivo claro: la falta de sueño. Pero hay mucho más. Una mala alimentación, unos malos hábitos, el tabaco… sabemos que todo esto contribuye a empeorar la calidad de la piel en forma de pérdida de agua transepidérmica, falta de “potencia” para renovar a nivel celular y conseguir así eliminar o reducir la apariencia de las arrugas… La falta de luz en el rostro denota un aspecto cansado, fatigado, nos pone años y la piel se vuelve grisácea y opaca.
Llegados a este punto podemos:
- mejorar la alimentación (empezando por nuestra cesta de la compra)
- aumentar los niveles de agua que bebemos a diario
- mejorar nuestras rutinas de belleza (y prestar atención a una correcta limpieza facial, a fondo)
- mejorar nuestros hábitos (y cumplir nuestros propósitos, de una vez por todas)
- DORMIR MÁS (por favor y gracias)
- Y no menos importante: acudir a cosméticos potentes que ayudan en los peores momentos, como las cremas con tinte rosado.
A todo lo anterior podemos ayudarte dándote consejos a diarios para una alimentación sana y saludable, podemos enseñarte el proceso de una buena limpieza y hasta ayudarte a reeducar tus hábitos de sueño, pero hoy queremos darte el chivatazo de una de las mejores cremas que cambian la cara de cansancio al instante: Confidence in a cream Rosy Tone Moisturizer, de IT Cosmetics. El nombre, ya lo dice todo.
Y es que verse con buena cara, esa que te mereces, hace que tú misma seas tu mejor confidente, sube la autoestima y lo que logran cosméticos como estos, con un extra de ayuda en ese tinte rosado, no tiene precio.
No es maquillaje. Tampoco un colorete. Efectivamente, es una hidratante, pero no una hidratante al uso, sino una hidratante con glow rosado incluido. Puedes aplicarla mezclada con tu sérum o tu tratamiento de día para un tono glow en todo el rostro o puedes usarla para dar un toque de jugosidad en las zonas altas del rostro, como los pómulos, con las yemas de los dedos, potenciando el efecto lifting que se produce visualmente al elevarlo y embellecerlo a través de este tono rosado y brillante, efecto rostro descansado.
En su formulación se añaden pigmentos rosas que ayudan a neutralizar los tonos más grisáceos de un aspecto cansado y opaco. Mantiene la piel hidratada y su efecto de juventud es una ilusión óptica casi real. Y vale, quizás la juventud no te la devuelva, pero la buena cara que te mereces, seguro que sí.
Blanca del Río es experta es belleza y estilo de vida. La salud mental y la creatividad son otros dos pilares de inspiración para escribir. No se le escapa un color nuevo de pelo, un corte, una sombra de ojos o una forma viral de hacerse el 'eyeliner'. Le fascina adentrarse en el mundo de la alimentación, indagar en cómo se cuidan en todas las partes del mundo y qué podemos aprender de todos esos rincones para mejorar nuestra salud, por dentro y por fuera. Así que no es de extrañar que tan pronto te encuentres un artículo suyo sobre lo más visto en el backstage de París en maquillaje, como temas referidos a cómo explotar tu lado más creativo, cómo gestionar tus emociones o cómo aprovechar mejor tu energía. Las redes sociales son una de sus fuentes pero no tiene FOMO, porque donde más inspiración encuentra para escribir sobre cualquier tema, es en los libros. Devora todo aquello que sale al mercado en forma de ensayos y manuales sobre todos los temas que aborda a diario, pero pocas veces la encontrarás leyendo una novela (y menos de amor). Blanca se graduó en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, se formó como 'cool hunter' en la escuela de moda, arte y diseño IED de Madrid, así como en fotografía y artes visuales y digitales con los mejores profesionales.
Mientras tanto, ha podido completar su expertise con grandes expertos en el terreno de la belleza, la salud y el bienestar gracias a su trabajo en medios de comunicación especializados del ámbito digital, en los que ya acumula más de 15 años de experiencia.