Nos encantan los diseños originales de uñas. Las flores, los arcoiris, las lunas, los detalles de pedrería, incluso los diseños minimalistas a todo color. Hemos probado todas las tendencias de verano en cuanto a manicura se refiere, pero volver a lo clásico y a lo sencillo, también. Nos gusta mucho porque la elegancia está también en la austeridad. Y si quieres volver a lo básico, esto es lo que tienes que pedir en tu salón de manicura.

Después de un verano en el que hemos llevado cada una de las tendencias más rompedoras, que lo hemos dado todo con los esmaltes de colores, las uñas acrílicas creativas y todo tipo de inventos, queremos volver al origen. Sabemos que la manicura francesa siempre fue una opción para llevar unas uñas bien arregladas, bonitas y sencillas. Pero evita la base de toda manicura francesa original: no a las bases transparentes con líneas blancas nucleares puras. Ahora, la manicura francesa, después de haberse reversionado de todas las maneras (con puntos, con arcoiris, con degradados…), encuentra su versión más sofisticada y sencilla en una nueva estructura: se invierte.

La línea de contraste no va en la punta de la uña, sino en el crecimiento, en la zona inmediatamente después de la cutícula. Se realiza sobre una base muy neutra, con algo de color que unifique el tono de la uña y la línea, en un color como el que te mostramos en este vídeo donde se ve el proceso, un coral suave muy elegante. La artista, la diseñadora de uñas Harriet Westmoreland.


La uña, por cierto, se luce corta y cuadrada, muy natural y se fortalece con una capa ligera de gel que no prolonga, sino que unifica la textura, añade densidad y aporta un poco de color.

No es el primer diseño que hace de manicuras francesas invertidas, es habitual en la artista realizar las manicuras más sencillas de la Red y destaca por su elegancia y minimalismo.

Es, sin duda, una de las mejores ideas vistas últimamente en las redes para volver a la oficina con las manos decentes. Deja atrás los flamencos, las palmeras y los rosas fucsias. Es hora de poner un poco de medida y volver a los básicos. ¿O acaso no te sientes mejor cuando te plantas tus mejores vaqueros y una buena camisa blanca de lino? Pues traslada esto a tus uñas y lo entenderás mejor.

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Blanca del Río es experta es belleza y estilo de vida. La salud mental y la creatividad son otros dos pilares de inspiración para escribir. No se le escapa un color nuevo de pelo, un corte, una sombra de ojos o una forma viral de hacerse el 'eyeliner'. Le fascina adentrarse en el mundo de la alimentación, indagar en cómo se cuidan en todas las partes del mundo y qué podemos aprender de todos esos rincones para mejorar nuestra salud, por dentro y por fuera. Así que no es de extrañar que tan pronto te encuentres un artículo suyo sobre lo más visto en el backstage de París en maquillaje, como temas referidos a cómo explotar tu lado más creativo, cómo gestionar tus emociones o cómo aprovechar mejor tu energía.  Las redes sociales son una de sus fuentes pero no tiene FOMO, porque donde más inspiración encuentra para escribir sobre cualquier tema, es en los libros. Devora todo aquello que sale al mercado en forma de ensayos y manuales sobre todos los temas que aborda a diario, pero pocas veces la encontrarás leyendo una novela (y menos de amor).  Blanca se graduó en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, se formó como 'cool hunter' en la escuela de moda, arte y diseño IED de Madrid, así como en fotografía y artes visuales y digitales con los mejores profesionales.
Mientras tanto, ha podido completar su expertise con grandes expertos en el terreno de la belleza, la salud y el bienestar gracias a su trabajo en medios de comunicación especializados del ámbito digital, en los que ya acumula más de 15 años de experiencia.