Todas sabemos que una buena máscara de pestañas a tiempo soluciona un mal día. Logra en segundos que los ojos se hagan más grandes y llena de intensidad de mirada con un ligero toque. Y en nuestra rutina para tener buena cara, no falla y nunca falta. Ahora bien, ¿estás seguro de que lo que necesitas es una máscara de pestañas?
Bien saben las chicas de Pinterest que si hay un truco para rejuvenecer que no falla está en otra zona que no son las pestañas: en tus cejas. El rostro con efecto ‘sunkissed’, por ejemplo, pocas veces añade máscara de pestañas en pos de la búsqueda de la naturalidad que tanto impera ahora. Y en lugar de maquillar las pestañas, se centra en poblar de forma casi salvaje y muy natural las cejas y añadir un poco de rubor en mejillas y nariz. Prueba a centrar tu atención en ellas y verás como tu buena cara, cambia (y rejuvenece aún más).
Si tus cejas estás despobladas por destozos varios en el pasado con las pinzas, siempre te quedarán los lápices de microfibras, el auténtico secreto para que las cejas estén pobladas y más jóvenes. Y según Eliecer Prince, National Makeup Artist de la firma Guerlain, si hay una forma de usar un lápiz de cejas con microfibras para conseguir este resultado es tan sólo aplicando una máxima: usarlo como si fuera una máscara de pestañas.
Añade que utilizarlos como un lápiz de cejas convencional, es el error más común que cometemos con ellos. Y de ahí, las cejas mal maquilladas, cargadas de pigmento y algo artificiales, motivos que nos hacen perder la fé en ellos al momento.
El artista invita a hacer un ejercicio de imaginación para usarlos y a empuñarlo como si se tratara de un rímel. Pero antes de hacerlo, hay algunas cosas que debes saber, como delimitar bien la zona a rellenar.
La ley de las tres líneas
Para usar bien tu lápiz de cejas con microfibras, parte de 3 líneas imaginarias trazadas desde la aleta de la nariz. La primera debe llegar a la esquina interna del ojo y es la que marcará el inicio de la ceja. La segunda, para definir el punto más alto del arco, que sea diagonal hacia la ceja y que pase justo por el centro del ojo. Y la tercera, que marque el final de la ceja, partiendo desde el punto de la aleta de la nariz del que partieron todas, pasando por el extremo exterior del ojo.
Ahora que ya sabes la regla de las 3 líneas, clave para delimitar la zona que rellenarás con las microfibras, sigue los pasos básicos para usar el lápiz, explicados por el experto:
1, Peina las cejas
“Hay que peinarlas o cepillarlas bien en el sentido del crecimiento del pelo para que se noten bien las zonas más despobladas”, explica.
2, Extiende el producto
Hazlo como si fuera una máscara de pestañas: “desde la raíz hasta la punta del pelo y con movimientos arriba y hacia el exterior desde el interior de la ceja hasta la cola”, matiza.
3, Cepilla y colorea
Cepilla de nuevo las cejas y “colorea” o rellena con el producto haciendo pequeños movimientos para que las microfibras queden bien adheridas.
Nuestro FAVORITO
Se llama Mad Eyes Brow Framer, es de Guerlain y es un cepillo de cejas con microfibras que permite cubrir suavemente la línea de las cejas, añadiendo volumen y logrando una mirada esculpida y natural. La fórmula está enriquecida con cera de abejas, extracto de algodón y D-pantenol, así que además de esculpir, trata las cejas añadiéndoles fuerza, densidad y definición. Está disponible en 3 tonos: Blonde, Brown y Brunette y cuesta 40 €.
Blanca del Río es experta es belleza y estilo de vida. La salud mental y la creatividad son otros dos pilares de inspiración para escribir. No se le escapa un color nuevo de pelo, un corte, una sombra de ojos o una forma viral de hacerse el 'eyeliner'. Le fascina adentrarse en el mundo de la alimentación, indagar en cómo se cuidan en todas las partes del mundo y qué podemos aprender de todos esos rincones para mejorar nuestra salud, por dentro y por fuera. Así que no es de extrañar que tan pronto te encuentres un artículo suyo sobre lo más visto en el backstage de París en maquillaje, como temas referidos a cómo explotar tu lado más creativo, cómo gestionar tus emociones o cómo aprovechar mejor tu energía. Las redes sociales son una de sus fuentes pero no tiene FOMO, porque donde más inspiración encuentra para escribir sobre cualquier tema, es en los libros. Devora todo aquello que sale al mercado en forma de ensayos y manuales sobre todos los temas que aborda a diario, pero pocas veces la encontrarás leyendo una novela (y menos de amor). Blanca se graduó en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, se formó como 'cool hunter' en la escuela de moda, arte y diseño IED de Madrid, así como en fotografía y artes visuales y digitales con los mejores profesionales.
Mientras tanto, ha podido completar su expertise con grandes expertos en el terreno de la belleza, la salud y el bienestar gracias a su trabajo en medios de comunicación especializados del ámbito digital, en los que ya acumula más de 15 años de experiencia.