La manicura blanca o ‘milky nails’ está a punto de abandonar el grupo de las tendencias para ocupar el lugar que se merece entre las manicuras clásicas (como las manicuras para novias) con las que siempre se acierta. Clásico… ‘del verano’ puede que estés pensando, pero solo hasta que logremos convencerte de que esta manicura minimalista y elegante en la que todo gira en torno a un color inesperado, el blanco, puede ser practicada en cualquier época del año. Y, lo has adivinado, este es precisamente nuestro objetivo.
Llevamos viendo las 'milky nails' de forma más o menos habitual desde 2019, cuando vivieron el 'revival' que dura hasta el día de hoy. ¿A qué viene tanto revuelo? A que esta manicura blanca es la forma más fácil de resaltar y prolongar el bronceado aplicando una única capa de esmalte. Fácil no, facilísimo, y espérate a conocer cuál es el paso a paso para conseguirla desde casa y los escasos materiales que se necesitan para su ejecución.
Manicura blanca: las 'milky nails' más clásicas
Una de las cosas que más nos gustan de esta manicura que nos recuerda al color y al brillo de la leche es que no se trata solamente de una manicura blanca normal, sino que el gran protagonista es un tono blanquecino, sí, pero de acabado cremoso y brillante. De hecho, podemos encontrar 'milky nails' realizadas a partir de esmaltes blancos puros y opacos hasta aquellos más perlados - que utilizamos para hacernos la manicura blanca perlada que nos hace parecer más morenas - o de color marfil, cuya transparencia está supeditada al número de capas que queramos aplicar. Con dos o tres de ellas será suficiente para lograr un acabado perfecto, sin olvidarnos de una capa base de un 'primer' para fijar el color y una última de un 'top coat' con brillo para lograr ese 'efecto leche' y, a la vez, conseguir que la manicura nos dure más tiempo.
Ventajas de la manicura blanca o 'milky nails'
A diferencia de otras tendencias de uñas más elaboradas que implican diseños de 'nail art', hologramas o pegatinas - hoy en día el cielo parece ser el límite cuando se trata de adornar nuestras uñas -, la manicura blanca tiene una gran ventaja, y es que además de la belleza de su simplicidad, funciona de maravilla en las uñas más cortas y también pueden ser de gel.
Gracias a su apetecible color blanco cremoso, las 'milky nails' también son la prueba de que una manicura de un solo color no tiene por qué ser aburrida, y es la alternativa perfecta para aquellas que no pueden vivir sin la manicura francesa, pero tienen ganas de experimentar con otras alternativas clásicas y elegantes para, incluso, dar el salto a la manicura marmolada, que también se puede hacer en casa.
Sí, todavía no hemos empezado a explicarte cómo se hacen y ya sabemos que, en cuanto las pruebes, vas a querer correr a probar todas sus variantes. Así que, empecemos por el principio.
'Milky nails': cómo hacerlas en casa paso a paso
Manicura blanca: ¿Qué es lo que necesitas?
- Un esmalte blanco más o menos opaco y un brillo transparente o, si lo tienes, un esmalte lechoso (como el ejemplo que te dejamos a continuación).
- Una lima y un cortauñas o tijeras si necesitas cortar.
Manicura blanca: ¿Qué es lo que no necesitas pero te viene bien?
- Un palo de naranjo para empujar la cutícula. Hablemos de las cutículas: no las arranques y, por favor, evita morderte las uñas.
- Un aceite de cutículas por si te vienes arriba y, ya que te pones, decides hacerte la mejor rutina para el cuidado de las manos completa. Como no paramos de utilizar el gel hidroalcohólico, la verdad es que es un buen momento para darles mimos e hidratarlas.
Así es como se hace la manicura blanca o 'milky nails'
- Retira las cutículas empujándolas con un palito de naranjo. Si tienes aceite, este es el momento de utilizarlo.
- Corta, si es necesario, y luego lima hasta conseguir la forma que desees. Te contamos que la tendencia para estas uñas es llevarlas cortas y cuadradas, pero también se ven mucho cortas y ligeramente ovaladas. Tú decides.
- Aplica una base protectora para que la uña se alise y se prepare para recibir bien el color que le vayamos a poner encima. Esto es opcional, pero es muy recomendable para la superficie de tu uña. Aprovecha las bases con tratamiento.
- Ahora es el momento de poner un par de capas del esmalte blanco translúcido o hacer una mezcla de blanco sólido con base o, en su defecto, con algo de brillo transparente.
- Si te animas y buscas una manicura 'lechosa' diferente, puedes hacer algo de 'nail art' y añadir un puntito en el centro, algún cristal o incluso un arcoíris. Lo que se te ocurra. Se trata de conseguir unas uñas blancas, limpias y lisas pero, por supuesto, elige lo que te haga sentir mejor a ti.
- Finaliza con una capa de brillo protector para que duren más.
- Y ¡voilà! Ha llegado el momento de presumir de uñas.
