Llovía en Madrid. Pocas cosas podían levantar el día… hasta que llegué al hotel Santo Mauro de Madrid, en el que Natura Bissé había instalado su ‘pop up’ de operaciones. Me preparaba para probar casi al mismo tiempo que las nominadas a los Oscars el tratamiento que acaba de estrenar la firma y que ha llegado hasta las puertas del Kodak Theatre: Inhibit Face-Lift.

La promesa del tratamiento: minimizar y difuminar las arrugas de expresión y ofrecer un rejuvenecimiento exprés. El efecto más buscado antes de una alfombra roja… o antes de cualquier otro evento, como una boda. El tratamiento pretende emular la acción de las microinyecciones, sin agujas de por medio.

Y tiene 3 objetivos para los que se realizan 3 pasos:

1. Renovar e iluminar

2. Corregir y tensar

3. Rellenar e hidratar

Honestamente confieso que me tumbé en la camilla de la cabina bastante incrédula. Sobre todo por la cantidad de productos y tratamientos que prometen exactamente lo mismo. Iluminar, tensar, rellenar… son palabras que son familiares a todas las ‘beauty addict’ pero lo cierto es que pocos son los productos que pueden presumir de “funcionar” de verdad.

Así que allí estaba, escuchando la composición de todo lo que me iban a aplicar a continuación. Y no voy a mentir: con bastante miedo, porque este tratamiento es todo lo contrario a la tendencia de lo natural de 2018: está confeccionado a base de químicos. Pero tenía que confiar... prometía demasiado.

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El tratamiento consta de un peeling profundo e intenso a base de un cóctel de ácidos que trabajan en sinergia para revelar una piel más lisa y uniforme y facilitar la penetración de los productos posteriores. Además, la deja sorprendentemente luminosa. Y sí, es para todos los tipos de piel, incluidas las más sensibles (entre las que me encuentro), reactivas (sí, también yo) o acneicas. La exfoliación se hace a base de ácidos exfoliantes no irritantes -ácido pirúvico, shikímico, azelaico, maslínico y láctico- que renuevan la piel, eliminan las células muertas y aclaran las manchas.

A continuación y a través de un masaje con un activador facial se prepara la piel antes del concentrado de principios activos. Este masaje ayuda a la microcirculación, potencia la oxigenación de los músculos faciales e incrementa el metabolismo celular acelerando la producción de colágeno y elastina.

Y sí, realmente me parece fundamental contar todo esto porque hasta el momento en el que me hice este tratamiento, toda esta literatura se me había quedado vacía. Pero sigamos antes de los resultados.

La siguiente fase del tratamiento consiste en la aplicación de un potente concentrado de principios activos cuya primera fase se aplica en el surco de la arruga. Contiene neuropéptidos relajantes que minimizan la contracciones musculares del rostro, que son a su vez las que causan la líneas de expresión por la mímica facial. Adema también incluye otros ingredientes que regeneran e hidratan. El cóctel consta de:

- Octamioxyl + conotoxina: los que relajan e inhiben la formación de contracciones musculares faciales. Algo así como lo que hace la toxina botulínica (bótox) pero a nivel superficial.

- Retinol: para acelerar la renovación celular y estimular la producción de nuevas fibras con las que rellenar la arrugas.

- Péptidos de cobre: estos péptidos tienen origen biotecnológico y actúan sobre los fibroplastos, mejorando la elasticidad y reduciendo la profundidad de las arrugas.

- Triple ácido hialurónico, niacinamida, colágeno y un suplemento de lípidos: para rejuvenecer la piel.

Del mismo modo que indicarías en una cabina de cirugía estética en qué zonas querrías reducir las arrugas a base de botox lo haces en la camilla, escuchando chile out, con luces bajas y envuelta en aromas relajantes… pero con viales rellenos de gel que se aplican como una crema. Peligro: 0.

La última fase del tratamiento consta de una mascarilla reparadora de efecto relleno. Contiene doble ácido hialurónico y extracto de ‘Boswellia serrata’, un ingrediente procedente de un árbol de la India muy utilizado en la medicina ayurvédica por sus propiedades antiinflamatorias y antiirritantes. Ayuda por tanto a que la piel no se enrojezca después de la estimulación intensa del peeling, a relajarla y a que se vea nutrida y saludable.

Lo cierto es que tras 50 minutos de tratamiento en la que experimenté toda clase de sensaciones: de picor ligero a hormigueo, de calor a frío… y toda clase de texturas: acuosas, gelificadas… me miré en el espejo y realmente vi resultados inmediatos. Y confieso de nuevo: no me lo podía creer.

Pero sí. Parecía que estaba maquillada, sin estarlo. Noté la piel mucho más unificada y, a pesar de que mi piel se veía un poco más dañada por una cuestión hormonal, con ligeros brotes acneicos, no estaba ni irritada, ni enrojecida. Presentaba un tono saludable, sonrosado, liso y brillante. Notaba la textura mucho más nutrida, jugosa. Y lo más curioso: experimenté una sensación de relajación muscular en la zona en la que se forman las arrugas. De forma casi mágica, se habían difuminado, alguna casi por completo (las arrugas nasogenianas y las patas de gallo) y otras casi en su totalidad (frente). De repente, volví a mi 20 años.

Y soy consciente de la cantidad de opiniones que esto puede generar: desde aquellos que abogan por una cosmética natural a los que saldrán en defensa de la arruga. Sí, estoy de acuerdo con todos vosotros. Sin embargo y tal y como recomiendan los expertos, un tratamiento anual de este tipo para un momento puntual como puede ser una boda o una cita importante, puede solucionar la malas caras al momento. Y sí, el precio acompaña: 105€.

Ahora entiendo por qué en Hollywood se han enganchado a esto.

Puedes probarlo en centros de belleza seleccionados.

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Blanca del Río es experta es belleza y estilo de vida. La salud mental y la creatividad son otros dos pilares de inspiración para escribir. No se le escapa un color nuevo de pelo, un corte, una sombra de ojos o una forma viral de hacerse el 'eyeliner'. Le fascina adentrarse en el mundo de la alimentación, indagar en cómo se cuidan en todas las partes del mundo y qué podemos aprender de todos esos rincones para mejorar nuestra salud, por dentro y por fuera. Así que no es de extrañar que tan pronto te encuentres un artículo suyo sobre lo más visto en el backstage de París en maquillaje, como temas referidos a cómo explotar tu lado más creativo, cómo gestionar tus emociones o cómo aprovechar mejor tu energía.  Las redes sociales son una de sus fuentes pero no tiene FOMO, porque donde más inspiración encuentra para escribir sobre cualquier tema, es en los libros. Devora todo aquello que sale al mercado en forma de ensayos y manuales sobre todos los temas que aborda a diario, pero pocas veces la encontrarás leyendo una novela (y menos de amor).  Blanca se graduó en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, se formó como 'cool hunter' en la escuela de moda, arte y diseño IED de Madrid, así como en fotografía y artes visuales y digitales con los mejores profesionales.
Mientras tanto, ha podido completar su expertise con grandes expertos en el terreno de la belleza, la salud y el bienestar gracias a su trabajo en medios de comunicación especializados del ámbito digital, en los que ya acumula más de 15 años de experiencia.